El “domplín” y el “yaniqueque”, alimentos populares en la dieta de los dominicanos, se conocen por la deformación de los nombres de quienes lo introdujeron al país con la inmigración de obreros procedentes de las islas británicas, que entraban en oleadas a integrarse al trabajo en los ingenios azucareros, con mayor presencia durante la llamada “Danza de los Millones” que vivió San Pedro de Macorís en las primeras décadas del siglo XX.
La obra Aportes de los Cocolos a la Identidad Nacional Dominicana, está compuesta por ensayos de los historiadores y escritores Frank Moya Pons, José del Castillo, Orlando Inoa, Reina Rosario, Rafael Jarvis, Patrick Bryan, José Guerrero, Humberto García Muñiz y Giovannetti Torres, Julio César Mota Acosta, Enrique Cabrera y Avelino Stanley, con presentación de Roberto Álvarez, ministro de Relaciones Exteriores, organismo patrocinador, y prólogo de Rubén Silié, viceministro de Política Exterior Multilateral.
Johnny Cake es el nombre que da origen al que los dominicanos utilizamos para referirnos a la hojuela frita, suerte que corrió también la que comemos hervida, hecha también con harina de trigo, el “domplín”, una pronunciación dominicana de un nombre inglés, referidos por Mota Acosta en su trabajo El aporte de los cocolos a la cultura de San Pedro de Macorís.
La contribución cocola a la identidad dominicana queda debidamente documentada en los ensayos Los cocolos ¿cuántos fueron?, de Moya Pons; Macorís, la provincia cocola; de Del Castillo; Los cocolos en Santo Domingo, de Inoa; Migraciones caribeñas de las colonias inglesas hacia la República Dominicana, de Rosario; Aproximación historiográfica a los cocolos, de Jarvis Luis; En torno a la recepción de los cocolos en la República Dominicana, de Bryan; La palabra “cocolo”: una africanía encubierta, de Guerrero; Garveyismo y racismo en el Caribe, de García Muñiz y Torres; Momise, Guloyas e Indios en el accionar conducente de Teophilus Chiverton (Primo) y Los Guloyas, un aporte de los cocolos a la identidad cultural dominicana.
Las ilustraciones de Nadal Walcot, artista de origen cocolo, completan la calidad de esta obra trascendental. Enhorabuena.
