El papa Francisco, y los inmigrantes haitianos en mi país

I.- Introducción

1.- La práctica de la vida es lo que define a una persona, de la misma forma que a la sociedad humana la conocemos en conjunto por lo que hacen sus integrantes y no por lo que predican. La realidad nos enseña y permite comprender la separación que se establece entre las palabras y los hechos.

2.- Cuando decimos que los hechos son los hechos y no se derriten, es porque solo la materialidad hace posible ver y comprender para juzgar con pleno conocimiento de causa.

3.- Siguiendo con el tema y sentido de la objetividad, quiero escribir diciendo que es mi creencia que en nuestro medio existen muchos grupos humanos que dicen creer en el cristianismo, pero en el fondo de su alma con sus mensajes y proceder lo niegan.

4.- El falso esmero de la convicción religiosa católica de una persona lo compruebo cuando en lugar de demostrar el cumplimiento de su fe en el catolicismo, hace caso omiso a la línea de la iglesia hoy dirigida por el papa Francisco.

5.- No escapa a mi buen entendimiento que si elaboro este trabajo tomando como base las ideas de Carlos Marx, Federico Engels, Vladimir Lenin o Fidel Castro, aquellos que, aunque sin razón me adversan ideológicamente, dirían que estoy defendiendo a la inmigración haitiana desde una óptica del socialismo científico, el único verdadero.

II.- La encíclica del papa Francisco sobre los inmigrantes, y el caso de los haitianos en República Dominicana

6.- En vista de que este escrito se refiere a los inmigrantes y a los cristianos ligados con el catolicismo, me voy a apoyar en el pensamiento ideológico del jefe de la Iglesia Católica, el papa Francisco.

7.- En el mes de enero de 2021, la licenciada Eunisis Vásquez Acosta, mientras se desempeñaba como embajadora ante la Santa Sede, antes de hacer un viaje a nuestro país, me llamó para saludarme y hablarme de su próxima llegada, momento que aproveché para pedirle que me trajera el libro: “Fratelli Tutti Todos Hermanos, Sobre la fraternidad y la amistad social”, que recoge las encíclicas del papa Francisco. Una vez Eunisis llegó al país me visitó y puso en mis manos el texto, en el cual de inmediato procedí a leer el tema “Sin Dignidad Humana en las Fronteras”, el que aborda el fenómeno migratorio.

8.- En nuestro país, algunos prejuiciados que dicen ser puros cristianos católicos, pretenden desconocer que, al igual que los haitianos que vienen aquí a trabajar, “los que emigran con todo derecho buscan oportunidades para ellos y sus familias. Sueñan con un futuro mejor y desean crear condiciones para que se haga realidad”. Esta es la motivación, según el Papa, que impulsa al emigrante de un país pobre a trasladarse a otro para a base de su trabajo tener una mejor vida material y espiritual.

9.- Son hipócritas aquellos que pretenden ignorar que los nacionales haitianos presentes aquí como inmigrantes, “al igual que todos los que emigran, tienen que separarse de su propio contexto de origen y con frecuencia viven un desarraigo cultural y religioso’’. Esta situación que describe el Santo Padre, la sienten los inmigrantes haitianos que llegan al país, y nuestros compatriotas que emigran.

10.- A los sectores que en cada país no comprenden el fenómeno migratorio, a los predispuestos aquí contra los inmigrantes que llegan desde Haití, el papa Francisco, les dice: “Para colmo, en algunos países de llegada los fenómenos migratorios suscitan alarma y miedo, a menudo fomentados y explotados con fines políticos. Se difunde así una mentalidad xenófoba, de gente cerrada y replegada sobre sí mismo’’.

11.- Precisamente, como un exceso hay que considerar la actitud de quienes en nuestro país tienen posiciones de rechazo respecto a los inmigrantes haitianos, que se han convertido en alma y vida en importantes áreas de la economía nacional dominicana.

12.- No todos, pero una gran mayoría de los que aquí se oponen a la presencia de los inmigrantes haitianos, exponiendo los más absurdos argumentos, en el fondo anidan prejuicios por el color de la piel, la pobreza y hasta de vecindad y conflictos territoriales históricos. Pero los prejuicios adversos a la inmigración haitiana, esconden su sentir de ausencia de estima, de menosprecio al trabajador del vecino país.

13.- Refiriéndose a lo anterior muy bien lo dice el Sumo Pontífice: “Nunca se dirá que no son hermanos pero, en la práctica, con las decisiones y el modo de tratarlos, se expresa que se los considera menos valiosos, menos importantes, menos humanos’’.

14.- Muchos de mis connacionales ven en los trabajadores inmigrantes haitianos a unos semovientes, y de palabra dicen que son personas, pero para identificarlos como inmigrantes que laboran, les llaman “intrusos”, “indocumentados”, “ilegales”, “hediondos”, dañadores de raza, “invasores pacíficos” y otros motes que mortifican y reducen a cualquier trabajador fuera de su lar nativo.

15.- Su santidad el papa Francisco, en un mensaje orientador dice: “Es inaceptable que los cristianos compartan esta mentalidad y actitudes, haciendo prevalecer a veces ciertas preferencias políticas por encima de hondas convicciones de la propia fe: la inalienable dignidad de cada persona humana más allá de su origen, color o religión, y la ley suprema del amor fraterno’’.

16.- Es certero lo dicho por el papa Francisco, en lo que se refiere al trato a los inmigrantes, en el sentido de que debe ser inaceptable para los cristianos la mentalidad de aquellos que por diferentes decisiones y el modo de tratarlos les ofenden con el desprecio.

17.- En determinados países, entre ellos el nuestro, se toman medidas que vivamente lesionan a los inmigrantes, lo que les hace ver como que carecen de valor, que tienen poca o ninguna valoración.

18.- Debemos de ser realistas y considerar que en nuestro país, algunos segmentos sociales se manifiestan no apreciando a la persona de los inmigrantes haitianos, tratándoles sin ninguna estima como personas, sin consideración como entes sociales. No son tomados en cuenta en su condición humana.

19.- Debo escribir mis ideas para que queden estampadas por la pena que siento por mis connacionales porque sus equivocados criterios preconcebidos les impide un juicio cabal de las arraigadas de nuestras costumbres, convicciones democráticas y patrióticas.

20.- Permanecen en estado de completa equivocación, aquellos de mis compatriotas que, en su afán de fastidiar a los inmigrantes haitianos que laboran en el país, dicen que lesionan, deslustran el orgullo nacional y desnaturalizan el carácter propio y distintivo de la nacionalidad dominicana, la individualidad, la idiosincrasia de los dominicanos y las dominicanas.

21.- Muy al contrario de la anterior posición sectaria y opuesta a la razón, el papa Francisco escribe: “Comprendo que ante las personas migrantes algunos tengan dudas y sientan temores. Lo entiendo como parte del instinto natural de autodefensa. Pero también es verdad que una persona y un pueblo solo son fecundos si saben integrar creativamente en su interior la apertura a otros”, “El problema es cuando esas dudas y miedos condicionan nuestra forma de pensar y de actuar hasta el punto de convertirnos en seres intolerantes, cerrados y quizás, sin darnos cuenta, incluso racistas”. El miedo nos priva así del deseo y de la capacidad de encuentro con el otro”.

22.- La opinión expuesta por su santidad el papa Francisco, tiene un contenido humanista que resalta la solidaridad, a la vez que llama a no ser individualista y abrirle el corazón y un espacio territorial para convivir en forma armoniosa. El papa se pone por encima de aquellos que recurren a un nacionalismo trasnochado, pero en el fondo odio contra los inmigrantes haitianos.

III.- La posición del papa y la realidad de los haitianos aquí

23.- Las máximas autoridades dominicanas, al momento de hablar de la aplicación en el país de la vacuna contra la COVID-19, se dijo que sería para ser aplicada a los ciudadanos y ciudadanas que figuran en el Padrón Electoral, lo que excluye a cualquier persona mayor de edad que no sea dominicana, lo que pone de manifiesto la exclusión de extranjeros y, por tanto, a los trabajadores inmigrantes haitianos.

24.- El fenómeno migratorio mantiene a funcionarios de muchos países que no saben qué hacer porque la realidad les hace convertir sus pretensiones y decisiones en posiciones contradictorias.

25.- Mientras el director de Inmigración, declara que se sancionará a quienes trasladen al país, indocumentados haitianos, les alquilen viviendas o les den empleos, por otro lado “treinta y siete asociaciones agropecuarias advierten que el 50 por ciento de las siembras de habichuelas corren el riesgo de perderse por falta de mano de obra para su cosecha, ya que ese trabajo lo realizan principalmente inmigrantes haitianos, y la Dirección General de Migración y el Ejército de la República Dominicana mantienen una especie de casería contra esos ciudadanos”.

26.- Lo expuesto por el papa Francisco en torno al fenómeno migratorio a nivel mundial, hace posible comprender que el hecho de un emigrante abandonar su lar nativo para insertarse en un mercado laborar extranjero, tiene componentes humanos, sociales, económicos y políticos.

Una explicación

27.- Sería sumamente conveniente para los estudiantes universitarios del país, tener a su alcance las encíclicas del papa Francisco, que son un monumento de sabiduría, y pueden enriquecer el conocimiento de aquellos que se preocupan por conocer las interioridades de los problemas que afectan a los seres humanos en todo el globo terráqueo.

28.- Al leer el documento de las encíclicas del Papa, observo que en el mismo se destacan ideas parecidas a las que desarrollé en dos libros que escribí en la década del 80, con los títulos: a) Inmigración, haitianos y esclavitud; y, b) inmigración caribeña y un capítulo haitiano. Además, en los 10 textos de mi autoría, sobre el fenómeno migratorio que se encuentran depositados en el Archivo General de la Nación, también recojo ideas que figuran en las piezas elaboradas por el papa Francisco.

29.- En este mundo de desigualdades sociales y de oportunidades, es una gran conquista para la iglesia católica, tener al frente de ella a un ser humano como el actual papa, que está interpretando el signo de los tiempos.
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Citas
I Carta encíclica Fratelli Tutti del Santo Padre Francisco, Sobre la fraternidad y la amistad social. página 36
II Idem página 37
III Idem 38
IV Idem 38
V Idem 38
VI Idem 39-40
VII Periódico Hoy, pagina 8C, 5 febrero 2021

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