“A mi madre le debo mi amor por la lectura”

Pedro Carreras considera que “el Estado debe estimular el libro y la lectura”.

Pedro Carreras prefiere escribir sobre la historia “chiquita”, los sucesos inusuales, los temas que parecieran simples, de esa “historia que los historiadores no cuentan”. De igual modo, le interesa tratar las epidemias que trajeron los conquistadores al Nuevo Mundo, entre otros temas que “nadie antes se ha interesado por ellos”. Recuerda que empezó a escribir sobre historias concretas en un periódico llamado “El Fundador”, luego escribía artículos para el desaparecido periódico “El Siglo”. Pero, en 1990 escribió un artículo para “Vanguardia del Pueblo” a petición del desaparecido escritor Francis Livio Grullón, titulado: “Las Ideas partidas de un partido”. “Ese trabajo le gustó al profesor Juan Bosch, entonces me mandó a buscar y me estimuló a que me iniciara en la escritura. Ese fue mi punto de partida”, dijo Carreras, quien considera al escritor como un trabajador de la cultura”.

¿Cuándo escribió su primer libro y de qué se trató?
Mi primer libro se trató de una novela, un tanto ingenua, en la cual narro recuerdos que oía contar a mis padres y a las personas que nos visitaban todas las noches. Mientras mi madre colaba café, mi padre y los visitantes narraban episodios vividos en diversas comunidades. En otras palabras, una narración nostálgica del joven que se vio obligado a abandonar su campo. Escribí dos novelas más, pero realmente cuando me encontré con el ensayo, comprendí que ese era mi camino en las letras.

¿Qué respuestas tuvo de sus padres?
Bueno, mi padre ya había muerto, pero en el caso de mi madre, esposa e hijos, causó una agradable impresión, sobre todo en el caso de mi esposa que era para entonces profesora de Literatura. En lo que respecta a mi madre, pienso que vio aquel primer libro como el regalo del hijo que ella había encauzado por el mundo de la lectura. En Sabaneta existía una pequeña librería de la familia Ferdinand. Recuerdo que el 18 de diciembre de 1962, yo cumplía 8 años de edad. Ese día, mi madre fue a la ciudad y en esa librería compró “La Edad de Oro”, de José Martí y me dio aquel libro como regalo de cumpleaños. Fue para mí algo emocionante aquel regalo. Con ese libro me inicié como lector. A mi madre le debo mi amor por la lectura. Todavía conservo en mi biblioteca aquel mágico libro que ella me regaló.

¿Qué poeta o escritor considera que ha influenciado en su literatura?
Sin duda alguna que Juan Bosch y José Martí han influenciado mi vida como persona, como escritor y como latinoamericano. No debería existir un latinoamericano que no haya leído “La Edad de Oro”. Así como no debería existir un bachiller dominicano que no haya leído “Invitación a la lectura”, de nuestra Camila Henríquez Ureña, “Camino Real” de Bosch. Por decir algunos textos.

¿Cuál es el género de su preferencia y por qué?
Con el ensayo me siento más cómodo. Además, debido a que manejo un poco los procedimientos de la investigación científica, se me hace más fácil el manejo de las fuentes investigativas. Pues el ensayo es de alguna manera, el puente que une la literatura con la ciencia.

¿Un escritor debe ser sentimental?
No, no lo creo. Un escritor debe ser ante todo honesto, ético y crítico con lo que escribe y amoroso a su Patria. Un escritor debe ser un individuo espejo para la juventud, modelo de sus congéneres y que lleve en su pecho el alma de su patria.

¿La cultura puede aportar a los cambios que viven las sociedades?
Claro que la cultura puede y debe aportar para que su pueblo asimile los cambios que se están sucediendo. Puede aportar y mucho, debido a que, si no nos empoderamos culturalmente como sociedad, difícilmente podremos asimilar los cambios que se están suscitando, además de los cambios que se avecinan. La cultura nos apropia del paradigma necesario para que como pueblo nos ajustemos a las transformaciones sociales. En otras palabras, necesitamos apoderarnos de los saberes, de los conocimientos y las informaciones para asimilar lo que está en el horizonte. La cultura es básica en eso.

¿Qué consejo daría a los jóvenes que empiezan a escribir?
Antes de empezar a escribir, deben leer, conocer la lengua, ya que es la principal herramienta de todo escritor. Hay que leer los clásicos dominicanos: Pedro Henríquez Ureña, Juan Bosch, Pedro Francisco Bonó, Ulises Francisco Espaillat, Américo Lugo, Emilio Rodríguez Demorizi, entre otros. También hay que leer los clásicos universales. Que lean, que no se preocupen por publicar, pues si son buenos y persistentes lectores, el libro ha de venir en el momento menos esperado.

¿Qué slogan propondría para una campaña de lectura?
Me gusta mucho el que estamos usando en la Tercera Feria de Santiago Rodríguez: “Leer distingue”. Realmente, leer distingue, leer saca del montón a cualquier joven sin importar su procedencia barrial o rural. De ahí que ese slogan lo asuma en todas sus partes. Necesitamos que el alumno lea, que el maestro lea, que el abogado lea; en definitiva, que todos nuestros profesionales lean; que el pueblo lea.

¿El Estado debería pagar para que sus escritores escriban?
Somos hijos de un país pobre. El Estado debe estimular el libro y la lectura. Por ejemplo, ayudar las ferias de los pueblos, como en el caso nuestro. De ahí a pagarles a los escritores para que escriban, eso es otra cosa. No lo creo posible. Además, eso pues podría atentar contra la libre expresión del escritor, ya que quien paga tiene derecho a exigir abordar determinados temas o callar otros. De manera que creo que lejos de ayudar las letras, bien podría convertirse en una verdadera retranca.

¿En su faceta de escritor qué ha sido más satisfactorio?
Sin duda alguna, el que mi pueblo me haya dedicado la primera Feria del Libro de Santiago Rodríguez. Eso lo he considerado como un premio que me dio la vida. Le estoy muy agradecido a la comisión de esa primera feria y tuvieron la gentileza de dedicársela a este humilde ciudadano.

¿Cuáles actividades realiza como escritor y cuáles proyectos tiene?
Estoy dando talleres sobre investigación a jóvenes con inquietudes históricas. Y además, estoy trabajando en dos ensayos, uno sobre los Trujillo en el exilio y, el otro sobre la gastronomía de la colonia de Santo Domingo. Ambos están bastante avanzados.

Opinión
Un escritor debe ser ante todo honesto, ético y crítico con lo que escribe. Un modelo de sus congéneres y que lleve en su pecho el alma de su Patria.”

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