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Los nuevos colores musicales incorporados por Tatico revitalizaron el merengue, que atravesaba por una crisis y amenazaba con desaparecer

A propósito de que este lunes se cumplirá un aniversario más de la ida a destiempo del compositor e intérprete de música autóctona dominicana, Domingo García Henríquez, mejor conocido como “Tatico Henríquez”, la Zona Retro de esta semana estará dedicada a su persona.

Domingo García Henríquez García nació el 30 de julio 1943 en el paraje de Mata Bonita del municipio de Nagua, provincia María Trinidad Sánchez. Fue un compositor e intérprete del subgénero musical conocido como merengue típico, sus innovaciones lo convirtieron en un referente para las nuevas generaciones de cantantes de música típica.

Tatico era hijo de Altagracia García y el acordeonista Juan Henríquez (Bolo), este último se encargó de enseñarle a su hijo todos los conocimientos musicales que había acumulado con los años, esto hizo que Tatico creara un vínculo con el instrumento que lo acompañó hasta su último día.

El oriundo de Nagua llegó a popularizar temas como: “La balacera”, “La mecedora”, “El correa de Santa Ana”, “Si Tatico se levanta”, “La 7 pasada”, “La Botija”, entre otras más.

Sus inicios en la música

Tatico Henríquez comenzó su carrera a muy corta edad, participaba en todas las festividades religiosas y procesiones que se realizaban en su comunidad, de esta forma se dio a notar rápidamente.

En 1966 da el gran paso, cuando a raíz de la muerte del acordeonista Pedro Reynoso, es incorporado al grupo musical Trío Reynoso, logrando tocar por primera vez en el “Teatro Agua y Luz” del Centro de los Héroes de esta ciudad capital. Tiempo después decide abandonar el Trío y formar su propio grupo al que denominaría “Tatico y sus Muchachos.

Sus aportes

Tatico era un maestro del acordeón, realizó notables aportes al género musical merengue, específicamente al merengue típico. Innovó al incorporar sonidos de nuevos instrumentos musicales como: la conga, saxofones y bajo eléctrico en los arreglos de sus canciones.

Henríquez, con sus nuevos colores musicales revitalizó el merengue, que atravesaba por una crisis y amenazaba con desaparecer luego del ajusticiamiento del dictador Rafael Leonidas Trujillo. Henríquez tomó el merengue folclórico y con su misma rítmica lo hizo evolucionar hacia una nueva versión.

Sus innovaciones influenciaron a toda una generación de intérpretes del subgénero típico como Fefita la Grande, el Cieguito de Nagua, Rafaelito Román, Chiche Bello, Francisco Ulloa y Agapito Pascual, entre otros

Vida personal

Tatico Henríquez contrajo matrimonio con Elba Chaljub Mejia, con quien procreó 6 hijos, que fueron Sujulito, Elida, Fari, Fina, Purita Y Juan.

Domingo García Henríquez, mejor conocido como “Tatico Henríquez” en foto de 1976.

Fatal accidente

La vida de Tatico Henríquez se vio segada cuando la noche del domingo 23 de mayo de 1976, sufrió un accidente de tránsito mientras se trasladaba a la ciudad de La Vega para cumplir con unos compromisos laborales. En el accidente también perdió la vida el comerciante Fausto Manuel Batista y otras dos personas resultaron heridas.

Henríquez, de 32 años, se desplazaba por la avenida Estrella Sahdalá de la ciudad de Santiago en su carro marca Ford Granada cuando colisionó con el vehículo de Fausto Manuel Batista en la intersección avenida de Jacagua. Los cuerpos de Henríquez y Batista fueron llevados al hospital José María Cabral Y Báez, allí el médico de turno los declaró muertos.

El informe médico ofrecido por el hospital explicaba que el intérprete de música típica murió a consecuencia de fracturas múltiples en la cabeza. También presentaba fracturas en la columna, las dos piernas y el brazo izquierdo.

Luego de ser declarado muerto, el cadáver de Tatico fue llevado a la funeraria Blandino, donde esa misma noche acudieron miles de personas, casi todas de los pueblos vecinos a Santiago.

Los restos de Henríquez fueron sepultados el día 24 de mayo de 1976 en su natal Nagua. La misa de cuerpo presente fue oficiada en la iglesia Nuestra Señora de Altagracia, por el padre Bernardo.
Al sepelio asistieron entre otros, el gobernador civil, reverendo Luis María King, Alejandro José Namis, senador por la provincia María Trinidad Sánchez y el síndico Aníbal José Namis.

Del mundo de la música asistieron los conjuntos folklóricos de Francisco Ulloa, Paquito Bonilla, Marcos Batista, Fefita la Grande, entre otros.

Al cortejo fúnebre lo acompañó la banda Municipal de Música, mientras que el panegírico lo dijo el doctor Nelson Iturbides Rubio, procurador fiscal. Luego del sepelio el Ayuntamiento emitió una resolución mediante la cual declaraba de duelo el resto de ese día.

Las emisoras locales Radio Nagua y Radio Bahía suspendieron sus transmisiones regulares, y tras el sepelio Radio Nagua emitió un programa especial con los merengues que compuso y tocó Tatico Henríquez.

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