Impacto del COVID-19 en el corazón

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Los pacientes con enfermedades cardiovasculares deben eludir lugares concurridos, usar mascarilla, larvarse las manos de manera frecuente y evitar el contacto con personas sospechosas (sintomáticos o asintomáticos).
Los tratamientos utilizados para tratar la COVID-19 pueden interactuar con fármacos cardiovasculares o impactar negativamente los resultados

La infección por COVID-19 impacta de manera directa los pacientes que padecen enfermedades cardiovasculares. Es por ello que quienes tienen estas condiciones están predispuestos a la infección y a mayor riesgo de eventos adversos. Además, la enfermedad por sí misma se asocia a complicaciones cardiovasculares, incluso, las terapias utilizadas para tratarla pueden interactuar con fármacos cardiovasculares o impactar negativamente los resultados, explica Josué Pichardo, cardiólogo internista.

Cuando un paciente con una afección en el corazón es afectado
por COVID-19, ¿qué ocurre?

Según Pichardo, se han postulado varias hipótesis que tratan de explicar los mecanismos por los que esta enfermedad afecta de manera significativa a los pacientes con enfermedades cardiovasculares:

a) Daños directos sobre el músculo miocárdico por partículas virales.
b) Lesión miocárdica por hipoxia (disminución de oxígeno).
c) Daño en la microcirculación miocárdica.
d) Daño por respuesta inflamatoria sistémica.

“Puede haber lesiones agudas que van a llevar, de manera frecuente, a lesiones crónicas con secuelas, es decir, cuadros de injuria miocárdica, miocarditis y síndromes coronarios tipo infarto agudo al miocardio. Estas situaciones cardiovasculares se verán más frecuentemente en aquellos pacientes con afecciones graves que han sido llevados a la unidad de cuidados intensivos”, comparte con elCaribe el especialista.

Lo principal que deben hacer los pacientes con una condición cardiovascular, de acuerdo a Pichardo, es seguir las medidas de prevención, eludir lugares concurridos, usar la mascarilla, lavar las manos de manera frecuente, evitar el contacto con personas sospechosas (sintomáticos o asintomáticos) y no automedicarse.
En cuanto a los tratamientos, dependerán de la sintomatología y la gravedad en cada caso, teniendo en cuenta, los utilizados de manera rutinaria para la condición cardiovascular, ya que algunos fármacos utilizados para tratar, tanto los síntomas como las complicaciones de la COVID-19 pudieran interactuar y producir efectos adversos significativos incluyendo arritmias mortales.

Proceso de recuperación

La mayoría de las series de estudios publicados señalan que mientras más comorbilidades, más complicaciones pudieran aparecer y, de eso, dependería la recuperación. “Si el paciente es solo hipertenso controlado tendrá una recuperación más rápida y más satisfactoria que si el paciente, además de hipertenso, es diabético, ha sufrido un infarto previo o tiene un daño estructural del corazón o el sistema cardiovascular”, manifiesta el galeno.

Recomendaciones

Las personas que tienen condiciones cardiovasculares, tales como hipertensión con daño estructural, diabetes, falla cardíaca y más de 60 años de edad, deben optimizar sus medidas de protección, utilizar los tratamientos fijos indicados por su médico tratante y si existe una condición sospechosa de infección, debe comunicarse con su médico para definir en conjunto los pasos a seguir. “Nunca debe automedicarse, por las interacciones medicamentosas que pudieran surgir”, puntualiza.

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