De la familia tradicional a la moderna de hoy se han producido cambios importantes en su composición
La familia es la estructura más importante hoy en día en la sociedad. Existen muchos tipos que a lo largo del tiempo han ido evolucionando. No obstante, de la familia tradicional a la moderna de hoy se han producido cambios importantes.
Hace poco más de treinta años la familia gozó de una condición particular que reflejaba un pensamiento muy antiguo en nuestra cultura: aquel de que “en las cosas de familia nadie debe meterse, explicó a elCaribe la psicóloga clínica Irene García Rodríguez.
En ese orden, reflexionó que “este privilegio, que concedían las constituciones occidentales en general a este grupo, no era otro que el considerarlo un entorno privado, cuyas normas y procedimientos permitían una importante discrecionalidad al padre de familia, cuya mujer e hijos se encontraban bajo autoridad”.
En otras palabras, la experta en psicóloga clínica aclaró que éste tenía la atribución casi total de decidir y actuar sobre los otros miembros del grupo familiar con muy poca probabilidad de interferencias externas, siempre que sus conductas no alcanzaran el rango de atentados mayores contra la integridad del hijo o cónyuge.
Agregó además que esta realidad era permanentemente difundida y retroalimentada a partir de muchas certezas que se expresaban frecuentemente en lo coloquial, como por ejemplo: “Todos los padres aman a sus hijos”.
“Los padres siempre actúan por el bien de sus hijos, aunque se equivoquen. Nadie debe intervenir en los problemas de pareja o cuando los padres castigan a sus hijos por su propio bien”, expresó Irene García Rodríguez quien tiene su consulta en el Centro Vida y Familia

Los avances en el siglo XX
La profesional recuenta que durante la segunda mitad del siglo XX ocurrieron muchas situaciones en el campo de las ciencias sociales, entre ellas la situación de las mujeres y de los niños fue particularmente objeto de investigación y de conclusiones exigentes de reivindicación de derechos históricamente ignorados.
“Aunque ya habían surgido señalamientos importantes que comprometían a padres con el daño físico de sus hijos, parece haber sido bastante después, a la luz de las estadísticas proporcionadas por el avance de la investigación, que pudieron quedar más claras la gravedad y la extensión de esos problemas que más adelante se englobarían bajo la denominación de violencia Intrafamiliar, que pronto pasó a ser considerada un problema de salud pública”, reflexionó la especialista en psicología clínica.
La psicóloga clínica detalló que entonces, sin la perspectiva sacralizada facilitó el maltrato en las acciones educativas, a los padres de la familia de hoy les ha correspondido aspirar a una funcionalidad parental y conyugal efectiva sin autoritarismo ni coacción.
“Para ello, en alguna medida han debido enfrentar durante las últimas décadas requerimientos de cambio en el sentido de revisión personal, flexibilización y reaprendizaje. A partir de mi experiencia profesional puedo decir que para muchos, aunque no para todos se ha tratado de un proceso profundamente enriquecedor”, concluyó García Rodríguez.
