El aloe vera es uno de los ingredientes naturales más usados en cosmética por su capacidad hidratante y calmante. Sin embargo, su efectividad depende en gran medida de la forma en que se prepara y se aplica sobre la piel. Utilizarlo de manera incorrecta puede reducir sus beneficios o incluso causar molestias.
Vas a necesitar:
- 200 ml de gel de aloe vera
- 100 ml de aceite de coco
- 2 cucharadas de aceite de jojoba
- 1 cucharada y media de cera de abejas
- Entre 5 y 8 gotas de aceite esencial de lavanda
Cómo preparar correctamente la hoja de aloe vera
Antes de usar aloe vera en el rostro, es esencial preparar la hoja de forma adecuada. Primero se deben retirar las espinas laterales y lavar bien la hoja.
Luego, se coloca en posición vertical durante varias horas para que drene la aloína, una sustancia amarillenta que puede resultar irritante para pieles sensibles.
Tras este proceso, solo se extrae el gel transparente del interior. Este gel es rico en agua, vitaminas y compuestos antioxidantes que ayudan a mantener la piel hidratada y a aliviar la sensación de tirantez causada por factores ambientales como el sol o la contaminación.
Preparación y aplicación de la crema facial casera

Para la crema casera se mezclan gel de aloe vera, aceite de coco, aceite de jojoba y cera de abejas, calentando a fuego bajo hasta integrar los ingredientes.
Una vez tibia la mezcla, se incorpora el gel y se bate hasta obtener una textura uniforme, añadiendo al final unas gotas de aceite esencial.
La crema puede aplicarse mañana y noche sobre la piel limpia, mediante movimientos circulares suaves que favorezcan la absorción.
Es recomendable hacer una prueba previa en el antebrazo y evitar su uso sobre heridas abiertas o lesiones activas.
