¿Terminó la saga del nuevo Código Penal? Son tantas las observaciones y eventuales cambios y correcciones que se proyectan en la flamante norma que algunos han comenzado a pensar si lo que se aprobó fue en realidad una legislación acabada o un virtual borrador sujeto a previsibles modificaciones. Ahora supuestamente se proyecta arreglar lo que se considere debe arreglarse. Al parecer, el proceso habrá que hacerlo paralelamente al año de ajuste y rigor que manda la propia ley para entrar en vigencia. Además de cambios profundos y taxativos, se ha observado también que algunos textos deberán ser más precisos para que no estén sujetos a interpretaciones contrapuestas.
