En el mundo actual, nada o casi nada se puede considerar ya un hecho aislado con repercusiones limitadas o exclusivas en el lugar de origen. Ante la situación de Irán tras el ataque coordinado de Israel y Estados Unidos, afloran temores en el mercado energético por subidas del crudo. Analistas prevén aumento de hasta los 85 dólares el barril, y de más de 100 si el conflicto se extiende, debido al cierre del estrecho de Ormuz, por donde pasa 20 por ciento del petróleo que se mercadea a nivel global. Escasez por dificultades en los flujos del crudo provocarían inflación, alzas generalizadas en mercaderías de todo tipo, un escenario sumamente preocupante.
