EDESUR, sí está cambiando

Durante mucho tiempo se han generado opiniones y debates diversos respecto al déficit financiero, la capacidad operativa y la gestión de las empresas distribuidoras. El trauma generado en la población al ver durante décadas gobiernos sin resolver el problema eléctrico, con gestiones ineficientes, poco transparentes y de espalda a los consumidores, no ha permitido ni a la población ni a los críticos con causas o sin causas, darse cuenta de que desde hace 16 meses que tiene el presidente Luís Abinader en el gobierno, la gestión de las distribuidoras viene cambiando considerablemente para bien.

Desde el primer día que asumimos el control de la empresa distribuidora EDESUR nos planteamos el reto de hacer una gestión eficiente y transparente, que permitiera operar financieramente de manera sostenible y con recursos propios, y así poder demostrar que es un sofisma la afirmación de que en manos del Estado las empresas distribuidoras no pueden ser eficientes.

¿Se puede afirmar que las transferencias del gobierno para el subsidio a la tarifa eléctrica y el bono luz son subsidios para las distribuidoras o algún déficit operacional? Claro que no. Ese dinero es un subsidio directo a los clientes y consumidores de electricidad que hace el gobierno para evitar el alza de la tarifa eléctrica a raíz del incremento de precios por parte de las empresas generadoras y los combustibles en los mercados internacionales. Por tanto, el aporte que hace el gobierno para el subsidio a la tarifa eléctrica a quien real y directamente beneficia es a la población, no a la distribuidora.

En términos concretos, podemos señalar que, en el año 2021, la empresa EDESUR no recibió dinero del Estado para subsanar deficiencias financieras propias de las operaciones de la empresa; más bien, la transferencia del Ministerio de Hacienda hacia la empresa fue de US$50 millones destinados para pago a Punta Catalina y US$150 millones que sí entraron a cajas de EDESUR para cubrir el subsidio a la tarifa que el gobierno hace para beneficio de los clientes, no de la empresa distribuidora. Cabe señalar que ese monto recibido para el Fondo de Estabilización de la Tarifa (FETE) fue insuficiente, ya que el monto real de dicho subsidio para el periodo enero-diciembre 2021 ascendió a US$164.65 millones; y si incluimos el subsidio a Bono Luz estaríamos hablando de US$175 millones entre ambos, unos US$25 millones de dólares por encima de los US$150 millones recibidos.

Es importante resaltar que el 2021 es el año donde menos dinero ha recibido EDESUR de transferencias del Estado en los últimos 10 años, representando a penas el 3.78% de los casi US$4,007.23 millones transferidos desde 2012 hasta la fecha.
En el recién finalizado año 2021 en EDESUR redujimos el endeudamiento de corto plazo en un 100%, ya que no tomamos prestamos ni incurrimos en ningún tipo de financiamientos de corto ni mediano plazo para cubrir las operaciones; los recursos propios recaudados en la caja fue que nos permitió operar la empresa de manera adecuada, sin dispendios y con una visión clara de austeridad e inversión en las áreas necesarias.

De igual manera se redujeron de manera sustancial las deudas con los suplidores tanto en pesos como en dólares. El total de la deuda encontrada en pesos en noviembre del 2020 rondaba los RD$643.7 millones de pesos, y la actual es de RD$289.3 millones de pesos, lo que representa una reducción de un 45%. En tanto que, el saldo de la deuda en dólares para noviembre 2021 fue de US$2.4 millones de dólares, esto es US$0.9 menos que el mismo periodo del año 2020, presentando una reducción de un 28%.

En cuanto a las cobranzas desde enero a diciembre del 2021, ascendieron a RD$37,314 millones, esto representa la cifra anual de cobro más alta de la empresa en su historia. Equivale a un aumento de 5% respecto al mismo período del año 2020. Además de eso, se suma que en el mes de diciembre 2021 rompimos el récord histórico de cobranza para cualquier mes en los 22 años de fundada la empresa, al recaudar RD$3,400 millones de pesos.
Hemos tenido ahorros significativos en diversas áreas de la empresa. Por ejemplo, ahorramos más de RD$640 millones gracias al Programa de Recuperación de Activos que implementamos desde que llegamos a la empresa, con el que se han recuperado materiales eléctricos (transformadores, cables, materiales diversos), que han podido ser reutilizados en beneficio de nuestros clientes y las operaciones de la empresa. Hemos ahorrado más de RD$60 millones, mediante la renovación de contratos vencidos en el área de tecnología, optimización de servicios telefónicos, de data y la optimización de infraestructura tecnológica en subestaciones.

La calidad del servicio también ha mejorado. Redujimos en un 34% el índice de frecuencia media de interrupciones por cliente (SAIFI); en un 55% el índice de duración media de interrupciones por cliente (SAIDI), y mejoramos la atención a nuestros clientes, disminuyendo en un 11% el tiempo medio de resolución de averías (TMRA) en media tensión, respecto al promedio del año 2020.

Todos estos logros financieros y operativos han sido posibles sin afectar el servicio eléctrico. El abastecimiento de energía suple el 98.75% de la demanda de manera consecutiva durante más de un año; un récord nunca registrado en 22 años de historia de Edesur. En años anteriores al gobierno del presidente Luís Abinader se suplía promedio el 84% como resultado de la gestión de demanda (apagones programados) que se hacían para mantener los indicadores de pérdidas de energía en niveles “moderados” a la vez ficticios. Es por eso, que podemos afirmar que los reales niveles de pérdida de las empresas distribuidoras han sido transparentados en estos últimos 16 meses de gobierno.
En agosto 2020 recibimos una Edesur con 24% de perdidas en una tendencia alcista fruto al deterioro progresivo generado por la pandemia desde marzo 2020. Logramos estabilizar esas pérdidas y enfrentar el desafío de ofrecer casi 99% de la demanda para cubrir un año escolar virtual sin precedentes en el país. Lo logramos y podemos decir que en los últimos tres meses los indicadores de perdidas mensuales de la empresa han venido mejorando; al obtener 24.12% en octubre; 23.62% en noviembre y 22.3% en diciembre del 2021 seguiremos trabajando fuerte para ir disminuyendo mucho más en el 2022.

No todo es color rosa, pero seguimos trabajando porque aún las distribuidoras tienen grandes desafíos para llegar a ser las empresas que todos anhelamos; los dos más grandes desafíos son bajar las pérdidas de energía fruto del robo y no pago de miles y miles de consumidores pequeños, medianos y grandes que aún no tienen conciencia que la electricidad es un servicio que cuesta y hay que pagarla; y segundo, seguir trabajando para licitar y negociar mejores precios de compra de energía con los generadores, que permitan a las EDE tener mayores márgenes de caja para seguir invirtiendo y mejorando el sistema eléctrico para beneficio de todos.

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