PUBLICIDAD X
CONTINUAR A ELCARIBE.COM.DO

Es positiva, vista de diferentes ángulos, la presencia del presidente Abinader en Argentina, donde se celebra la VII Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), pero quizá es también el mayor y más arriesgado reto de todas sus comparecencias en cónclaves y organismos internacionales.

Es indiscutible que Abinader está perfilando un liderazgo de estadista latinoamericano que traspase nuestras fronteras y con la vista en el futuro. Tampoco hay espacio para dudar que cada periplo como este, por su alta significación, es de gran impacto para la imagen exterior del país.

Inclusive, habla muy bien de su viaje a Argentina y es quizá el motivo principal, que nuestro país será la sede de la Cumbre Iberoamericana a la que abrirá las puertas, lo ha prometido, a todos sus países miembros, sin exclusiones de ningún tipo.

La Celac es un escenario ideal porque confluyen todos los países de América menos EE.UU. y Canadá, donde se podrá potenciar la voz de nuestros pueblos en un espacio casi único para la concertación política entre países con tantas cosas en común.

Pero también es un arriesgado reto si se valora la coyuntura de esta cumbre en la que despuntan comprometedoras situaciones políticas e ideológicas que lo acapararán todo.

Con protestas de la derecha y la ultraderecha contra Venezuela, Nicaragua y Cuba (Maduro no irá), y con el peronismo que capitaliza el apoyo a esos tres gobiernos y a los de Honduras, Brasil, Chile y Colombia.

Tan peculiar es el ambiente para la VII Cumbre de la Celac, que la única candidatura para la presidencia pro-tempore, San Vicente y Granadinas, no ha logrado suficiente apoyo. ¿Se animaría RD a pedirla?

Otro tema que gravitará es el haitiano, no por la presencia de Ariel Henry sino porque en ocasiones la Celac no ha sido amigable. Recuérdese la cumbre en Cuba en 2014, y el categórico discurso de Danilo Medina cuando se acusó a nuestro país de racista y violador de los derechos humanos.

Aunque sin importar lo que allí pueda surgir en materia migratoria, Abinader ha demostrado que su primera y más importante prioridad es la seguridad y el bienestar de los dominicanos.

Esperamos que a nuestro presidente le vaya bien en una cumbre que genera tantas expectativas, con un pronunciado giro hacia la izquierda, más que nunca antes, mientras Estados Unidos y China, países que tendrán algún tipo de participación, observan y toman nota.

Posted in Editorial
agency orquidea

Más contenido por Redacción