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Para ganar aplausos y consentimientos en estos días no se necesita estar siquiera contra esa guerra “insensata y cruel” como la califica el papa Francisco, sino a favor de Ucrania y en contra de Rusia.
Los casi 13 millones de refugiados y desplazados serían un daño colateral porque lo más importante es exacerbar los ánimos y que esa guerra perdure por intereses económicos y geopolíticos.

El papa Francisco ha sido el único líder de estatura mundial que llama a la paz desde una posición que no es hipócrita porque reparte las culpas, condena con vigor la invasión, no como los países que hacen llamados a la paz pero envían armas a Ucrania.

¿Qué les pide el pontífice a esos países que dizque quieren la paz mientras atizan la guerra? “Que se dejen de hacer demostraciones de fuerza mientras la gente sufre”, y también imploró “para que los responsables de las naciones escuchen el grito de paz de la gente”.

Los amantes de la paz en el mundo, los que rechazan esta y cualquier otra invasión a un estado soberano, deben distanciarse de los que apuestan por una escalada de esa guerra mientras Ucrania sufre y es usada de pasarela para famosos y personalidades que van a dejarse fotografiar; la mejor muestra de que no asistimos a una guerra “con todas las ley”, sino a la brutal invasión y agresión de una nación poderosa, que tiene todas las de ganar en el terreno militar, contra una más débil.

No nos contentemos con que Ucrania haya ganado, como era de esperarse, Eurovisión 2022 y tampoco expresar conformidad con los aplausos para los promotores de la versión 75 de Cannes porque vetaron a las delegaciones oficiales rusas y han dado preeminencia a trabajos de ucranianos, que seguramente obtendrán, porque es la moda, menciones y premios.

Esa guerra debe terminar sin eufemismos ni poses para granjearse simpatías, porque como se resalta en la actuación de Kalush Orchestre, ganadora de Eurovisión, ese país está en ruinas, con coches que arden, edificios destrozados por las bombas, puntos de acogida para refugiados y trenes que tratan de ponerlos a salvo.

Posted in Editorial
agency orquidea

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