Las impredecibles primarias de los partidos (I)

Muchas veces es más fácil pronosticar los resultados de las elecciones presidenciales que vaticinar los ganadores en procesos de primarias.

En la historia política reciente son muchas las primarias internas en las que el favorito pierde
En la historia política reciente son muchas las primarias internas en las que el favorito pierde

La historia política electoral dominicana demuestra que muchas veces es más fácil pronosticar los resultados de las elecciones presidenciales que vaticinar los ganadores de los procesos que realizan los partidos internamente para definir sus boletas presidenciales.

De hecho, las encuestadoras más conocidas y reputadas presentan sistemáticamente números muy similares a los que finalmente se registran en las votaciones de mayo, sobre todo en sus sondeos más cercanos a los comicios, pero con frecuencia esas mismas empresas “se guayan” al medir la preferencia de los aspirantes presidenciales en sus respectivas organizaciones.

Algunos factores

Son variadas y complejas las características de los procesos internos de los partidos que hacen que sus resultados sean menos predecibles. La matrícula votante tiene que ver mucho, y dado que los partidos usan distintas modalidades como padrón abierto, cerrado o semiabierto, el universo a tomar en cuenta varía con cada decisión que tome la cúpula partidaria para el evento de que se trate.

Y mientras más cerrado es el proceso, más difícil de predecir, porque los partidos tienen realidades internas que no siempre conoce el mejor analista ni puede medir la más reputada encuestadora. Las estructuras, el arraigo en las bases, los recursos y la capacidad de movilización son algunos factores que hacen la diferencia en los procesos internos y que pesan menos en las elecciones.

Ejemplos

En la historia política reciente son muchos los procesos internos en los que el favorito pierde. Para muestra, varios botones: En el otrora poderoso PRSC, para las elecciones del 2004, el candidato natural y preferido en las encuestas era Jacinto Peynado y fue derrotado por Eduardo Estrella.

Cuatro años después, se esperaba el triunfo de Estrella y ganó Amable Aristy Castro. Para los comicios del 2000, en el PLD, Danilo Medina le ganó a Jaime David Fernández Mirabal, que era el favorito en las encuestas, y por mucho. Más recientemente, Abel Martínez sorprendió derrotando a Margarita Cedeño. Y en el 2011, Hipólito Mejía logró ganarle a un Miguel Vargas que parecía el candidato seguro del PRD para el 2012.

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