En su discurso ante la Asamblea Nacional, el presidente Luis Abinader esbozó una narrativa optimista sobre el progreso de las mujeres en la República Dominicana.
Sin embargo, es imperativo observar esos logros con un sentido crítico, analizar su profundidad y determinar si representan verdaderamente avances sustanciales o meras cifras motivacionales. Por ejemplo, el mandatario destacó que la tasa de ocupación laboral femenina ha superado el 50% y que más del 53% de la población en zonas francas está compuesta por mujeres. Si bien estas cifras son muy alentadoras, no pueden ocultar la persistente brecha salarial de género que sigue afectando a las trabajadoras dominicanas.
A pesar de ocupar puestos de trabajo, muchas mujeres siguen enfrentando desigualdades significativas en términos de ingresos y oportunidades de ascenso. Estudios indican que, en promedio, las mujeres ganan un 20% menos que sus compañeros hombres. Este desajuste salarial sigue siendo una lucha silente para las mujeres dominicanas, que pese a tener las competencias necesarias, no pueden “aspirar” a los mismos salarios que los hombres.
De igual manera, el Presidente, señaló los programas de capacitación en oficios no tradicionales, así como la formación de mujeres en áreas como electricidad y mecánica, sin dudas, un gran paso, aunque es importante recordar que también es fundamental que estas habilidades se traduzcan en empleos dignos y bien remunerados.
El tema de la violencia de género también fue tocado, con cifras que resaltan la atención brindada a víctimas de violencia. La apertura de la Escuela de Igualdad Magaly Pineda, un punto luminoso, aunque la violencia de género sigue siendo más que un dolor de cabeza, no sólo para las autoridades de nuestro país, sino para muchas familias afectadas por esta problemática y para esos hijos que hoy no tienen ni a sus madres y mucho menos a sus padres en casa.
La lucha contra la violencia de género debe ser consistente e integral, que además de asistencia, toque la educación y prevención desde una edad temprana. Escuchar todos los avances en torno a la mujer en el discurso de Luis Abinader me dejó un sabor dulce, hay avances innegables. Las cifras pueden iluminar una senda de progreso, pero el desafío radica en garantizar que esa senda conduzca a una verdadera equidad de género en todos los aspectos de la vida dominicana.
