Miedo a los fariseos

Optar por el aborto motivado por cualquiera de sus tres causales es un derecho humano reservado a la mujer. Optar por el aborto en cualquiera de sus tres causales lleva un procedimiento que pasa por la prescripción médica y la ilegitimidad de un hecho angustioso derivado de una violación o un incesto. Por tanto, dejémonos de cuentos: consagrar en el Código Penal el derecho al aborto motivado por cualquiera de sus justas tres causales es un atributo de buen gobierno, que no requiere de ningún referéndum que legitime o anule un deber constitucional… (A menos que simplemente se le tenga miedo a los fariseos).

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