L o que luce como una determinación del presidente Luis Abinader, en lo que ha definido como una etapa de su gobierno, algo así como pasar de los anuncios, movimientos y muchas actividades, pero con pocos resultados, al menos para los problemas de fondo, ha encontrado el primer obstáculo en el propio partido de gobierno, llamado a facilitar las ejecutorias, no obstaculizarlas.
Aunque para el presidente Abinader su gobierno inicia una nueva etapa, en realidad es la última de su periodo de ocho años, le restan poco más de dos años y un poquito más de uno para que lo que haga el gobierno tenga efecto electoral, para bien o para mal. Este año Abinader también asumirá la presidencia del PRM.
Observando los pasos que ha dado y está dando el presidente Abinader, parece que se prepara para su salida del poder, en condición de jubilado político, una acción patrocinada por el propio gobernante.
Objetivamente, las acciones del presidente de la República lo distancian de su organización y lo acercan a la sociedad en general, porque el gobernante ha dicho en varias ocasiones, que es presidente de todos los dominicanos, no solo de los perremeístas.
Es válido preguntarse: ¿El liderazgo del presidente Abinader en el PRM es tan fuerte que podrá imponerse como árbitro capaz de mantener la unidad a pesar de que está jubilado y se aleja de su partido?
Otras preguntas que surgen en la ruta del gobernante para bajar del poder son: ¿Qué lugar y papel juega el PRM en la salida de Luis del Poder? ¿Cuál es el rol que el presidente les ha dado a actores políticos ajenos a su partido? ¿Cómo proyecta descender del poder?
El PRM es hoy un laberinto en el que la salida es distinta para cada uno de los grupos de intereses que convergen a lo interno de esa organización.
Para unos lo fundamental es garantizar su futuro económico ante una posible salida del gobierno en 2028; unos quieren mantener o aumentar su incidencia política interna; otros revisan la boleta electoral para postularse en un cargo electivo y mantener vigencia política. Lo que no está claro es quienes en el PRM creen que mantendrá el poder más allá de 2028.
