Paliza, el presidente de la etapa dorada del PRM, hizo ayer una puntualización a sus compañeros del partido, que cuiden el día después. Parece que inspirado en las letras de la composición popularizada en salsa por el Grupo Niche, El día Después, el ministro de la Presidencia, en sintonía con una idea planteada por el presidente y líder del PRM, Luis Abinader, llamó a cuidar la forma en que se hace la campaña interna para que cuando pase la tormenta, las heridas se puedan curar y cerrar.
Parece que esos consejos y llamados van directo al vacío y, como dice el Grupo Niche, no están causando el efecto que imaginan. En los grupos que compiten en el PRM no se sueltan pisadas, a los fines de descubrir errores de los contrarios, incluso, hacer maldades. Entre las cosas que han salido a relucir en los últimos días, es que uno de los proyectos, tenía una actividad y al local le bajaron el interruptor de electricidad. Desde Roma, el presidente habló y dijo que hagan la campaña con decencia, sin ofender ni dañar, por algo lo dijo.
Tony Peña ha sido destrozado en las redes desde que informó su respaldo a David Collado. Primero se dijo en los alrededores del proyecto de Carolina que Tony apoyaría a la dama, pero eso no ocurrió. Ayer el equipo de Carolina mandó una nota de prensa informando que la única diputada, Dellys Féliz, que tenía el dirigente del PRM, lo abandonó para respaldar a la alcaldesa.
Como van las cosas, el grito de Abinader y Paliza llegará al cielo tratando de evitar lo peor.
“No necesitamos, para estimular que apoyemos a uno u otro compañero, hablar o descalificar a cualquier otro, sino compartir las cualidades diferenciadoras del hombre o la mujer que estemos respaldando”, orientó Paliza a la dirigencia.
El Día Después del Grupo Niche, habla de resiliencia, que alguien se fue y no hizo falta porque todo siguió igual ,y quien sabe si hasta mejor. El día después del PRM todavía no se sabe como será, porque la bola de cristal no lo ve con exactitud. Se hacen las diligencias para que siga saliendo el sol, pero no se descarta que un grupo piense que alguien no hará falta si se va o se sienta y prefiera no tomarse el trago amargo de pasar la página.
