Si nos apegamos a la definición establecida por nuestros constituyentes a la hora de consagrar en nuestra Carta Magna la Suprema Corte de Justicia, debemos apegarnos a que como se define en su artículo 152: “La Suprema Corte de Justicia es el órgano jurisdiccional superior de todos los organismos judiciales”; sin embargo, la interpretación de un texto constitucional constituye una actividad cuyas características difieren profundamente de las que suelen atribuirse a la interpretación de un hecho natural.
La Suprema Corte hace más que ser suprema dentro del Poder Judicial, es de quien emanan los parámetros jurídicos aplicados a todos y cada uno de los dominicanos que habitamos en un Estado Social y Demócratico de Derecho.
En estos momentos cuando el Consejo Nacional de la Magistratura se dispone a completar el pleno que por los próximos 7 años permeará todo el sistema de justicia que integra el Poder Judicial, la comunidad jurídica debate sobre quien podría ser el próximo Presidente de dicha Alta Corte, y como parte de la misma realizo mis apreciaciones personales de la labor de la figura del presidente en un órgano colegiado, que tiene la obligación de llevar certeza de seguridad jurídica a todos los actores estatales que convergen con el sistema de justicia, actores que puedo dividir en 5 pilares integrales de la sociedad: Los ciudadanos que buscan y se les aplica justicia, la comunidad empresarial, la comunicación con la sociedad civil, la interacción con la clase política, y sin lugar a dudas, la capacidad de responder a las necesidades del propio sistema judicial (¿Qué necesitan y que pueden dar los jueces para que el sistema de justicia del Poder Judicial sea efectivo?).
La tarea del Consejo Nacional de la Magistratura no es fácil, incluye buscar un perfil que englobe todas estas necesidades de un presidente integral, no uno que pueda y tenga la capacidad de comunicarse con un sector, siempre habrá sectores que no estarán totalmente conformes con las decisiones tomadas, por esa razón existe la justicia, la cual se fundamenta en la igual en la aplicación de las normas que forma el sistema jurídico nacional.
Desde su creación el CNM se ha convocado 10 veces, la primera convocatoria en 1997, presidida por el Expresidente de la República, el doctor Leonel Fernández Reyna, resultando electo como Presidente de la Suprema Corte de Justicia el doctor Jorge Subero Isa, quien ha expresado: “Nunca me he opuesto a que un político sea elegido, lo que he dicho es que no se debe llevar la política a las instituciones”. El doctor Subero Isa ha sido uno de los presidentes de la Suprema Corte de Justicia con un legado que perdura a través de los años.
Posteriormente, en el 2011, el CNM convoca para elegir a los miembros de las Altas Cortes creadas por la Constitución del 2010, dentro de los cuales se encuentra nuestro entrañable y siempre presidente del Tribunal Constitucional el doctor Milton Ray Guevara, al día de hoy nadie tiene la menor duda de la independencia, integridad y transparencia con la cual han sido tomadas las decisiones del Tribunal Constitucional.
El Consejo Nacional de la Magistratura tiene el deber de darle a la sociedad dominicana la seguridad jurídica que emana de la propia Constitución, sin ceder a la presión mediática, sino valorar en justa medida la hoja de vida de todos y cada uno de los 88 candidatos que han decido evaluarse.
