Por otro lado, solo el presente existe. ¿Cómo vivir con esta situación tan compleja?
Muchos, sin darse cuenta, no se adaptan a esta situación que parecería filosófica, pero con filosofía es que mejor podemos llevar la vida como deseemos. La pregunta es: ¿Cómo deseas que sea tu vida?
Un problema, cuando queremos diseñar nuestra vida, es que la injerencia de los demás entra en juego. ¿Qué tanto deseas que otros comanden lo que deseas vivir? Sí, para muchos tiene un gran valor lo que llamamos presión social. Por otro lado, está la manipulación de los medios y de los que nos rodean.
Otro inconveniente es que no diseñamos la vida que deseamos vivir. Vamos adaptándonos a lo que algunos diseñan para nosotros. Comenzando con el uso de nuestro tiempo y seguimos con el uso de nuestro dinero. Nos llaman para salir, mientras el mundo nos presiona para que compremos.
El mayor problema de algunos de los que no están conformes con su presente es que no han sido parte de la construcción… según su punto de vista. Solo son víctimas de la mala suerte o de la presión social. No pudieron hacer nada en el presente que ya no está para crear el presente en que viven. Y precisamente por lo mismo, no tienen injerencia en la creación del presente que les espera.
Cuando aplicamos la filosofía nos damos cuenta de que el pasado no existe y el futuro tampoco. “Hay que vivir el presente”, dirán muchos. Si no tomo como referencia que vivir solo el presente es lo que me lleva a no construir mi futuro, no podré tener un presente venidero lleno de lo que hoy echo de menos.
A ver: Si el presente es el único tiempo que existe, ¿por qué no vivirlo bien, aprendiendo de lo que hice o no hice para construir un excelente presente continuo? Esto lo explico por extenso en mi libro: ¡Alcanza la cumbre!
¿Puedes ver si estás viviendo con la filosofía de vida que más provecho tiene para ti?
