Hoy aprovecho este espacio para agradecer, primero a Dios, como todo en mi vida, y luego a cada persona que tuvo que ver con nuestra participación en la ceremonia inaugural de los “Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026”.
Lo hago porque hemos recibido muchos comentarios positivos de nuestro trabajo como comentarista, sobre todo por lo ocurrido en el trayecto al encendido del pebetero, con un emotivo Felix Sánchez al final, y eso no lo logramos solos.
Agradezco a Luis Mejía Oviedo, presidente de Centro Caribe Sports, institución propietaria de los juegos. A mi hermano de madre diferente José P. Monegro, presidente del Comité Organizador, pero sobre todo a Alberto Zayas (AZ Films), productor general, quien pensó en nosotros muchos meses antes del 24 de julio, cuando le servimos de maestro de ceremonias en varios eventos previos relacionados a los juegos del centenario.
En su persona represento a los que estuvieron más cerca de nuestro trabajo. Juan Manuel Tejeda, por escribir las líneas que condujeron todo. A Laura Sgroi por asistirnos desde el primer ensayo y a Laura Khouri por estar pendiente en cada detalle de las voces que participamos.
Obviamente, no puedo dejar de mencionar a mis compañeros ante el micrófono. Angely Báez, que, con su dulce voz, fue la verdadera anfitriona de la ceremonia, el principal hilo conductor. A Raymond Jáquez, que sirvió de intérprete con su bendecida voz, proyectando respeto y admiración a las delegaciones de habla inglesa. Gracias por su apoyo.
Hago mención especial a Analuz Zayas, quien minutos antes de iniciar, entró a nuestra cabina de transmisión a orar, entregando todo a nuestro Dios. A todos mis compañeros gracias.
Es bueno recordar que nada de esto hubiese sido posible sin nuestros héroes históricos, aquellos que crearon este movimiento deportivo sólido en República Dominicana, como Juan Ulises “Wiche” García Saleta, padre del olimpismo nacional, Roque Napoleón Muñoz, primer criollo miembro del Comité Olímpico Internacional y al Dr. José Joaquín Puello Herrera, promotor de los Juegos Panamericanos Santo Domingo 2003.
Lo que vivimos ahora, les quedará como un legado a las generaciones futuras, que además, tendrán la responsabilidad de reconocer a los héroes que hoy han puesto una vez más en alto nuestro país.
