Esta semana volvió a quedar evidenciado el amor que Dios ha puesto en el corazón de Karl-Anthony Towns Cruz por la República Dominicana, la tierra donde nació su madre y que él siente como propia, aunque nació en Estados Unidos.
El integrante de los New York Knicks anunció que, si ganaba la Copa de la NBA, el premio metálico que le correspondiera sería donado a la obra que levanta junto a la organización cristiana GO Ministries en Tamboril, Santiago.
Con estas palabras, expresadas en el canal oficial de la liga previo al juego final, confirmó su compromiso con nuestra tierra. “Tengo una serie de proyectos con Go Sports y Go Ministries en la República Dominicana y, si ganamos, enviaré esos recursos para la obra. Quiero ganar, pero para poner ese dinero allá”, dijo, mostrando su principal motivación en ese partido.
Y ganaron. En este año, cuando se celebra la tercera edición de ese torneo paralelo a la temporada, cada jugador con contrato regular en el equipo campeón recibirá US$530,933 como parte de la repartición de beneficios que hace la liga.
A la tasa cambiaria actual, esto equivale a casi 34 millones de pesos dominicanos, una suma que él no está obligado a donar, pero que, al verla como un ingreso adicional a su salario base de esta temporada (US$53,142,264), decidió destinar a la construcción de esa arena, que se levanta con un presupuesto aproximado de tres millones de dólares.
Karl ya ha venido promoviendo este proyecto, pues no quiere desarrollarlo únicamente con GO Ministries. En septiembre pasado se reunió con empresarios de la zona y con autoridades gubernamentales para presentarles los detalles, pero también para involucrar a estos sectores de la sociedad, buscando aliados comprometidos con la intención de ayudar a los más necesitados y de cuidar la instalación que se está construyendo.
El dinero que inyectará a la obra, gracias a los resultados de la “NBA Cup”, es importante, pero no suficiente para detener el plan original. Tenemos información, de muy buena fuente, de que tanto Towns Cruz como GO Sports seguirán aceptando toda la ayuda que la sociedad pueda ofrecer, porque este es un proyecto de todos.
