Ocho trabajos periodísticos ganadores o finalistas del Premio Pulitzer 2026, los «Oscars» de la prensa, utilizaron inteligencia artificial: cinco obtuvieron el galardón y tres quedaron como finalistas. Es la cifra más alta desde que, en 2024, los premios comenzaron a exigir que los participantes informaran sobre estas herramientas, señal de un cambio en las prácticas periodísticas.
En años anteriores predominaban métodos de aprendizaje automático aplicados a visualizaciones de datos, reconocimiento de patrones o análisis satelitales. Pero, esta vez, los modelos lingüísticos asumieron buena parte del trabajo. En The Wall Street Journal, John West y su equipo crearon un programa para recopilar registros del condado de Kerr, Texas, tras las inundaciones. Después emplearon WSJPT, una herramienta interna, para resumir páginas y detectar referencias a inundaciones previas. Los periodistas revisaron cada fragmento señalado: West explicó que la IA no sustituía el examen humano, sino que ordenaba la documentación para colocar arriba lo más relevante.
Por su parte, The Minnesota Star Tribune utilizó una cuenta empresarial de ChatGPT para analizar capturas del diario de un autor de un tiroteo en Minneapolis. El modelo identificó una escritura pseudocirílica y produjo una traducción inicial de más de 600,000 palabras. Luego, Google NotebookLM detectó temas recurrentes y dos académicos rusoparlantes verificaron pasajes clave y descubrieron errores, incluida una interpretación equivocada sobre la motivación del atacante. El trabajo ganó el Pulitzer de Noticias de Última Hora.
Entretanto, AP empleó modelos lingüísticos para hacer consultables decenas de miles de documentos filtrados sobre empresas tecnológicas estadounidenses y la vigilancia china. Sus reporteros revisaron los archivos señalados, verificaron los resúmenes y evitaron citar contenido generado por IA. The New York Times siguió el proceso inverso: sus periodistas clasificaron manualmente más de 10,000 documentos sobre la SEC y las criptomonedas, y luego usaron GPT-5 para una segunda revisión. Allí, la IA supervisó a los humanos.
El debate es la transparencia: The Wall Street Journal informó al jurado del Pulitzer, pero no a sus lectores, porque consideró la herramienta una búsqueda avanzada. Marjorie Miller, administradora de los premios, sostuvo que la industria distingue entre usos apropiados, como recopilar y analizar datos, y otros cuestionables, como redactar o editar.
Desde el próximo año, los formularios para libros también preguntarán por el uso de IA. “La IA llegó para quedarse”, afirmó Miller, aunque los participantes deberán demostrar que el trabajo fue humano.
