El presidente posee una enorme capacidad de decisión, pero no concentra todo el poder. También influyen los demás poderes del Estado, los funcionarios reguladores, los empresarios, los medios de comunicación y los actores locales. Un funcionario que administra impuestos o regula una empresa puede afectar directamente a quienes producen y trabajan. De igual manera, una compañía que emplea a decenas de personas incide en la estabilidad de muchas familias. Por eso conviene distinguir entre el poder formal, otorgado por una institución, y el poder real, que surge del dinero, el empleo, la información y las relaciones. Comprender ambos permite evaluar quiénes deciden y cómo influyen.
