César Iglesias cerró 2025 con ingresos por RD$22,877 millones, utilidad bruta de RD$6,004 millones y resultado operacional de RD$1,318 millones.
Esto, en un año definido por desaceleración del consumo, presión sobre márgenes, mayores costos financieros y competencia más intensa, pero en el que la empresa apostó por fortalecer su estructura productiva y logística a través del mayor programa de inversión de su historia. En su Asamblea General Ordinaria de Accionistas, la compañía presentó una estrategia enfocada en privilegiar expansión, eficiencia y posicionamiento estructural por encima de retornos inmediatos, consolidando su rol como principal fabricante y distribuidor de productos de consumo masivo en República Dominicana y reforzando su presencia en el Caribe.
El eje central de esa estrategia fue la ejecución de aproximadamente RD$1,600 millones en inversiones de capital durante 2025, el nivel más alto registrado por la empresa, destinados a ampliar capacidades productivas, fortalecer infraestructura logística y optimizar su modelo de servicio al cliente. Esta política estuvo acompañada por la decisión de no distribuir dividendos, priorizando la culminación de proyectos estratégicos y la preservación de flexibilidad financiera.
El desempeño del año estuvo marcado por dos fases claramente diferenciadas. En la primera mitad, la empresa enfrentó mayores presiones de costos, competencia y gasto financiero.
Sin embargo, en el segundo semestre logró una recuperación operativa apoyada en optimización de portafolio, mayor disciplina en gastos y mejoras en eficiencia, lo que permitió estabilizar márgenes en niveles cercanos a máximos históricos y recuperar el resultado operacional.
Según los datos presentados ayer, César Iglesias redujo su deuda en más de RD$850 millones durante el segundo semestre, del año.
