Santo Domingo.- El comportamiento del dólar continúa teniendo un impacto directo en los precios de muchos productos y servicios que consumen diariamente las familias, desde alimentos y medicinas hasta artículos del hogar y combustibles.
Economistas explican que cuando la moneda estadounidense aumenta frente al peso dominicano, también suben los costos de importación de numerosos productos que llegan al país desde el extranjero, provocando aumentos en los precios finales para los consumidores.
Esta situación termina reflejándose en colmados, supermercados, farmacias y otros comercios, donde ciudadanos aseguran que cada vez necesitan más dinero para comprar los mismos artículos básicos.
Productos como aceite, leche, arroz importado, carnes, electrodomésticos, medicamentos y materiales de construcción suelen verse afectados por las variaciones del dólar, debido a que muchos dependen de mercados internacionales.
Comerciantes indican que los aumentos en transporte, combustibles y mercancías también influyen en el precio que finalmente paga la población en los negocios de barrio y centros de abastecimiento.
“Todo sube poco a poco y al final eso se siente en el bolsillo cuando uno va al colmado”, comentan ciudadanos preocupados por el costo de la vida.
Especialistas señalan que mantener estabilidad en la tasa cambiaria ayuda a controlar la inflación y evita mayores presiones económicas sobre las familias, especialmente las de ingresos bajos y medios.

El impacto silencioso de la tasa cambiaria en la canasta básica y el bolsillo de los dominicanos
El aumento del dólar no solo impacta las grandes importaciones o el comercio internacional; también termina golpeando directamente la mesa de los hogares dominicanos. Muchos de los productos que se venden en colmados y supermercados dependen de materias primas importadas, transporte internacional o pagos en moneda extranjera, por lo que cualquier variación en la tasa cambiaria puede reflejarse en aumentos progresivos de precios. Economistas explican que esa presión suele sentirse primero en artículos de consumo masivo y luego en otros servicios relacionados con logística, combustibles y distribución.
En los últimos meses, comerciantes y consumidores han reportado incrementos en productos básicos como arroz, aceite, pollo, huevos, carne de res, bacalao y café. En mercados del Gran Santo Domingo, la libra de arroz pasó de RD$40 a RD$60, mientras el medio galón de aceite subió de RD$300 a RD$315. También se registraron aumentos en el cartón de huevos y en carnes de alto consumo. El café, por su parte, experimentó alzas cercanas al 15 % debido al comportamiento de los precios internacionales.
Aunque algunos alimentos han mantenido cierta estabilidad temporal, comerciantes aseguran que existe preocupación por nuevos ajustes de precios en mercancías importadas y productos de alta demanda. En colmados y supermercados, ciudadanos afirman que cada vez necesitan más dinero para realizar compras que antes podían cubrir con un presupuesto menor. La situación afecta especialmente a familias de ingresos medios y bajos, que deben reorganizar sus gastos para poder cubrir necesidades básicas.
Especialistas advierten que la estabilidad del dólar sigue siendo un factor clave para controlar la inflación y evitar mayores presiones sobre la canasta familiar. Cuando la moneda estadounidense aumenta, también suben costos relacionados con combustibles, transporte y producción, creando un efecto en cadena que termina reflejándose en el precio final que pagan los consumidores diariamente en colmados, farmacias y centros de abastecimiento del país.
