La respuesta que ha tenido la administración pública, hasta ahora, se ha limitado a la implementación de una política de subsidios que mantendría sin aumentos el precio del Gas Licuado de Petróleo (GLP), con un subsidio parcial al precio de las gasolinas y mil millones para financiar el aumento de los fertilizantes destinados a la producción agrícola.
La crisis económica derivada del aumento del precio del petróleo y otros insumos de materia prima especialmente para la producción agrícola, ha colocada en primer plano del debate nacional el manejo de la crisis que ha tenido el gobierno del Partido Revolucionario Moderno (PRM). Desde la oposición, tanto el partido Fuerza del Pueblo (FP) como el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), ambos dirigidos por dos expresidentes, Leonel Fernández y Danilo Medina, respectivamente, tienen una visión distinta al gobierno para abordarlo.
El presidente Luis Abinader en su discurso al país del domingo 22 de marzo en el que abordó la seriedad del impacto económico en el país de la crisis petrolera, dijo que el Gobierno diseñó un plan en tres ejes.
“En primer lugar; mantener a toda costa la estabilidad macroeconómica, fiscal y social. Para ello, seguiremos protegiendo a los hogares más vulnerables, fortaleciendo los programas sociales y reasignando recursos desde partidas menos prioritarias. Ya hemos identificado cerca de 10,000 millones de pesos que podrán destinarse a estos fines sin aumentar el gasto total. En segundo lugar; estamos monitoreando los precios de los alimentos y de insumos agropecuarios e implementaremos nuevamente un subsidio a los fertilizantes, por un monto inicial de 1,000 millones de pesos para mantener sus precios a los que estaban antes de la crisis. De esta manera evitar que el aumento internacional de los fertilizantes se traduzca en mayores precios de alimentos a las familias dominicanas. Y, en tercer lugar; procuraremos sostener la inversión pública como motor del crecimiento económico, incluso en este contexto internacional complejo. Sabemos que la coyuntura no puede determinar ni deteriorar nuestro futuro”, informó.
La oposición ha desatado una serie de críticas al gobierno por no asumir sacrificios y anunciar un plan de austeridad al tiempo que lo acusa de carecer de un plan para dar respuesta a la crisis.
El expresidente Fernández, consideró que la República Dominicana debe liderar una estrategia regional que permita otro acuerdo tipo Petrocaribe para la compra del petróleo a mejores precios y posibilidad de pagar la factura a plazo. Para ello planteó un acercamiento con los países productores de petróleo en la región como México, Colombia y Brasil. También planteó que el país puede acercarse a otras naciones amigas en Asia para acceder al crudo a mejores precios.
En un artículo publicado en el Listín Diario el pasado lunes, también abogó para que el gobierno asuma un plan de austeridad. “Para dar el ejemplo y actuar de manera responsable, el Gobierno podría empezar por tomar algunas medidas, como podrían ser, congelar la nómina pública, aunque afecte a los compañeritos del PRM; disminuir los gastos cosméticos de publicidad; y controlar la espiral del endeudamiento externo. Por supuesto, el daño causado ha sido de tal magnitud, que esas medidas resultan insuficientes”, concluyó en su escrito.
De su lado, el expresidente Medina criticó al gobierno por no asumir un plan de austeridad y dijo que el gobierno tiene espacio para hacer sacrificios, mientras que la población no. “No se ha escuchado medida alguna; se desconoce el plan que tiene el Gobierno para enfrentar esta crisis. El PLD sí ha presentado un plan, que ojalá sea estudiado y se aplique lo que corresponda y que lo puedan hacer. No le pueden pedir todo el sacrificio al pueblo y el Gobierno no se sacrifica”, dijo el expresidente.
El PLD presentó un plan oficial y más ideas
El PLD propuso una estrategia en cuatro niveles. En el primer nivel están las medidas inmediatas, tales como subsidios focalizados y temporales, priorizando el transporte público, la producción agrícola y la transparencia del costo fiscal. En segundo orden, plantea hacer un ajuste estructural, que incluye la reducción de pérdidas del sistema eléctrico, la revisión del esquema de subsidios, el fortalecimiento institucional y la transformación del sistema del transporte. Más a largo plazo también propuso la transformación eléctrica que se enfocaría en acelerar las energías renovables, el uso del gas natural, el desarrollo de una política energética orientada la sostenibilidad y la seguridad, a través de la ampliación de Punta Catalina. Y un cuarto punto sería de fortalecimiento y seguridad alimentaria, por lo que establece impulsar una política integral de apoyo al sector agropecuario.
