La Junta Monetaria publicó la actualización del Reglamento de Protección al Usuario de los Productos y Servicios Financieros, con el fin de modernizar el marco de protección a los usuarios, fortalecer sus derechos y elevar los estándares de transparencia, responsabilidad y conducta de mercado que deben observar las entidades supervisadas.
El nuevo reglamento introduce cambios significativos orientados a garantizar un trato más justo, equitativo y transparente, al tiempo que adapta las disposiciones regulatorias a las nuevas dinámicas de los servicios y productos financieros digitales y a los principios y mejores prácticas internacionales en materia de protección al usuario financiero.
Uno de los principales avances es la transición de un modelo de supervisión predominantemente de cumplimiento y reactivo hacia un enfoque preventivo que se fundamenta en la supervisión basada en riesgo de la conducta de mercado. Esto implica que la supervisión se concentrará en la actuación de las entidades durante todo el ciclo de vida de los productos y servicios financieros, desde su diseño y comercialización hasta su ejecución y finalización, promoviendo prácticas alineadas con los intereses de los usuarios y las usuarias financieras antes, durante y con posterioridad a la contratación.
La actualización también refuerza la protección de las personas en condición de vulnerabilidad y promueve una mayor coordinación entre las entidades supervisadas y los organismos supervisores para prevenir riesgos de conducta y fortalecer la confianza en el sistema financiero.
Entre las novedades más relevantes figura la adecuación de los derechos de los usuarios y las usuarias. El reglamento reconoce expresamente el derecho a recibir productos y servicios adecuados a sus necesidades, así como al trato justo, responsable y respetuoso.
