Bruselas.– José Cepeda, eurodiputado del grupo de los Socialistas y Demócratas (S&D), ha participado en el Foro Iberoamericano de Parlamentarios Digitales, celebrado en Santo Domingo, donde ha apostado por que la inteligencia artificial contribuya a la transformación digital desde una perspectiva humanista. Lo ha hecho durante su participación en una de las sesiones del ágora celebrada en la capital dominicana, que pretendía examinar el panorama de la IA y las oportunidades para la región latinoamericana.
En la mesa, en la que también han intervenido Mónica Soto, del Centro Nacional de Inteligencia Artificial de Chile; Paula Garnero, directora de la consultora InsightLAC y Pablo Nieto, gerente para región andina de la Asociación Latinoamericana de Internet, moderados por la senadora colombiana Ana María Castañeda, Cepeda ha puesto de relieve tanto los riesgos como las ventanas de oportunidad que abren las nuevas tecnologías al calor de la IA.
En ese sentido, el europarlamentario ha destacado el componente de “soberanía que trae la inteligencia artificial. No estamos hablando sólo de una nueva tecnología, sino de que esa tecnología reduzca nuestra dependencia de agentes externos”. Cepeda ha destacado que “lo importante no es cómo se almacenan los datos, sino su interrelación y su predicción”.
También ha incidido en que el dato ya no es un compartimento estanco y fijo, sino “que del paradigma del almacenamiento, transitamos hacia el dato vivo, el steaming data, de importancia capital para sectores estratégicos como la seguridad, la salud pública o la energía. No hablamos de los datos en abstracto, sino de la evolución de la infraestructura basada en la nube a una infraestructura basada en modelos entrenados con datos”, ha remachado Cepeda.
El parlamentario, presidente del Grupo de Trabajo de Seguridad y Amenazas Híbridas de la Asamblea Parlamentaria Eurolatinoamericana, ha apostado también por la lucha contra el ciberdelito y por el liderazgo birregional entre la Unión Europea y la región hispanoamericana en una regulación de acuerdo con parámetros éticos y democráticos. “Hoy por hoy, la IA es una infraestructura invisible con un potencial inmenso para conectar universidades, comercio y economías a lo largo y ancho del mundo, pero esto sólo puede hacerse bajo un prisma humanista. La tecnología al servicio de las personas”.
Para Cepeda pesa más “que la IA tenga rostro humano y democrático que el uso indiscriminado de las nuevas tecnologías con el solo objetivo de monetizarlas y obtener rendimientos económicos. Pero, además, es un vector de productividad, no una amenaza al empleo, de modo que su buen uso puede favorecer la cohesión social y territorial”.
Precisamente por eso, Cepeda ha puesto especial énfasis en democratizar la inteligencia artificial. “La brecha digital nos conduce a la brecha cognitiva, y eso en un modelo de bienestar y justicia social es inconcebible. No puede ser que excluyamos a una inmensa mayoría de la capacidad de acceder y crear contenido; la información tiene que transformarse en conocimiento real, tangible y accesible a todos por igual. De lo contrario, perpetuaremos una desigualdad intolerable hoy en día”, ha concluido el europarlamentario madrileño.
