San José.– Costa Rica envió a Estados Unidos 45 toneladas de cocaína decomisadas en los últimos meses para su destrucción, debido a las limitaciones presupuestarias y de infraestructura que enfrenta el país centroamericano para incinerar grandes cantidades de droga.
La cocaína fue trasladada en un avión C-17 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, confirmó este martes la Embajada estadounidense en Costa Rica. Según las autoridades, el cargamento tendría un valor superior a 1,100 millones de dólares en el mercado ilegal.
El fiscal general costarricense, Carlo Díaz, explicó que el país no contaba con los recursos necesarios para realizar la destrucción. A esto se suma una limitación de infraestructura: el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) dispone de un solo horno para incinerar droga y el equipo suele presentar averías.
El director interino del OIJ, Michael Soto, había explicado ante el Congreso que estas dificultades provocan que parte de la droga decomisada permanezca almacenada en bodegas mientras espera su destrucción.
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Un problema que se repite
El traslado de grandes cantidades de droga a Estados Unidos para su destrucción no es habitual, aunque Costa Rica ya ha recurrido anteriormente a este mecanismo.
En 2021, el país envió a Miami unas 72 toneladas de droga decomisadas para ser destruidas.
Otros países de la región también han utilizado esta alternativa. Panamá envió a Estados Unidos 55.7 toneladas de cocaína en 2023 y otras 42.1 toneladas en 2022.
La Fiscalía costarricense señaló que el operativo refleja la cooperación entre ambos países en la lucha contra el narcotráfico. La Embajada de Estados Unidos indicó que la droga fue incautada con apoyo estadounidense y de otros países socios.
Costa Rica enfrenta aumento del narcotráfico
Costa Rica decomisó 46.5 toneladas de cocaína en 2025, la segunda cifra más alta de su historia, solo por debajo de las 47.1 toneladas incautadas en 2020.
Las autoridades atribuyen parte del incremento del narcotráfico a la ubicación geográfica del país, que lo convierte en una ruta utilizada para el tránsito, almacenamiento y reexportación de cocaína procedente de Suramérica.
El aumento de las actividades vinculadas al narcotráfico también ha coincidido con un incremento de la violencia. Las autoridades costarricenses han señalado que más del 60 % de los homicidios registrados en los últimos años tienen algún vínculo con actividades relacionadas con el tráfico de drogas.
Estados Unidos mantiene a Costa Rica entre los países identificados como puntos importantes de tránsito de drogas ilícitas hacia otros mercados.
