El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha escalado drásticamente la guerra comercial con sus socios, amenazando con imponer un arancel del 35% a los productos importados desde Canadá, un aliado comercial clave. Además, sugirió que otras naciones podrían enfrentar tarifas generales de hasta el 20% o 15% si no se alcanzan nuevos acuerdos comerciales.
La amenaza a Canadá representa una escalada dramática en la intermitente guerra comercial con su vecino del norte y uno de sus socios comerciales más importantes. Si bien no está claro de inmediato si estos nuevos aranceles se aplicarán a todos los productos canadienses o solo a bienes ya gravados, la medida se produce en medio de una oleada de cartas enviadas por Trump a casi dos decenas de líderes mundiales, informándoles de las tasas arancelarias que se aplicarán a sus productos a partir del 1 de agosto si no hay acuerdos comerciales.
Canadá en la Mirada: Una Relación Comercial Volátil
Canadá es, con diferencia, el mayor socio comercial de EE.UU. que ha recibido una de estas cartas esta semana. Es el principal comprador de productos estadounidenses, importando bienes por valor de US$ 349.000 millones el año pasado. Asimismo, Canadá es la tercera mayor fuente de productos extranjeros para EE.UU., enviando US$ 413.000 millones en bienes. Ambas naciones han estado en negociaciones comerciales, esperando llegar a un acuerdo antes del 21 de julio.
Este no es el primer pulso comercial con Canadá. Desde antes de asumir el cargo, Trump ha expresado su descontento, llegando a prometer aranceles del 25% en noviembre de 2024 hasta que el fentanilo y los inmigrantes indocumentados dejaran de «invadir» EE.UU.. Aunque esos aranceles iniciales se pospusieron y luego se eximieron para productos que cumplían con el acuerdo T-MEC, las amenazas sobre madera, productos lácteos y un impuesto retroactivo a los servicios digitales han sido recurrentes.
Impacto Global y la Inquietante Política Arancelaria de Trump
En una entrevista con NBC News, Trump sugirió que los aranceles generales a otros socios comerciales de EE.UU. también aumentarán. Actualmente, EE.UU. impone un arancel del 10% a casi todos los productos extranjeros. Sin embargo, Trump dijo que podría duplicar esa tasa. «Simplemente vamos a decir que todos los países restantes van a pagar, ya sea 20 % o 15 %. Ahora lo resolveremos», afirmó, según NBC News.
Esta política volátil ha dejado a inversionistas, socios comerciales, empresas y ciudadanos estadounidenses en constante adaptación. El panorama económico cambia «no solo de semana en semana, sino a veces de hora en hora». Imponer aranceles a Canadá podría resultar contraproducente, ya que se esperan aranceles de represalia adicionales a los productos estadounidenses. Trump ha amenazado con responder a esta acción aumentando aún más las tasas a los productos canadienses.
Fentanilo y Obstáculos Comerciales: Las Razones Esgrimidas por Trump
En la carta del jueves, Trump mencionó el tema del fentanilo como una de sus razones originales para imponer aranceles a Canadá. No obstante, las estadísticas federales de EE.UU. indican que Canadá es responsable de un porcentaje minúsculo (aproximadamente el 0,2%) del fentanilo ilegal incautado en la frontera con EE.UU.. «Si Canadá trabaja conmigo para detener el flujo de fentanilo, quizás consideremos un ajuste a esta carta», dijo Trump, añadiendo que los aranceles pueden modificarse «al alza o a la baja» según la relación.
Trump también señaló que Canadá tiene barreras no arancelarias que contribuyen al déficit comercial de EE.UU. con el país. Por su parte, aunque no hubo una reacción inmediata del primer ministro de Canadá, Mark Carney, el líder de la oposición conservadora, Pierre Poilievre, calificó los aranceles como «otro ataque injustificado a la economía de Canadá», afirmando que «dañarán a ambos países».
La situación subraya la imprevisibilidad de la política comercial de Trump, manteniendo en vilo a los mercados y a los socios internacionales. La frase que Trump incluye en todas sus cartas a jefes de Estado esta semana, «Nunca se decepcionará con Estados Unidos de América», resuena en un contexto de creciente incertidumbre económica global.
