El presidente francés Emmanuel Macron protagonizó una escena inesperada en Nueva York la noche del lunes 22 de septiembre. Mientras regresaba a pie hacia la embajada de Francia, su paso quedó bloqueado por el dispositivo de seguridad que acompañaba al convoy de Donald Trump.
Un agente de la policía local le explicó la situación: “Lo siento, señor presidente, todo está bloqueado actualmente”. Macron intentó convencerlos de que lo dejaran pasar, pero sin éxito. Ante la situación, recurrió a un gesto poco común: tomó su teléfono y llamó directamente al mandatario estadounidense. Entre risas, le dijo: “¿Cómo estás? ¡Adivina qué! Estoy esperando en la calle porque todo está bloqueado por ti”.
La conversación, descrita por su entorno como “muy cálida y amistosa”, permitió a ambos líderes repasar temas internacionales mientras Macron continuaba su trayecto a pie.
Durante la espera, el presidente francés aprovechó para interactuar con los transeúntes y posar para fotografías. El momento dejó incluso una anécdota curiosa: un ciudadano intentó darle un beso en la cabeza, situación que motivó la rápida reacción de su seguridad, aunque el propio Macron se encargó de desactivar la tensión.
