Teherán. Docenas de miles de personas participaron este domingo en los rezos por el líder supremo Alí Jameneí en Teherán, en un acto lleno de fervor religioso y con llamadas de “Muerte a Trump”, en la segunda jornada de los funerales públicos del dirigente asesinado por Estados Unidos e Israel.
Desde primera hora de la mañana no cabía un alma en la mezquita Mosala de Teherán con una mayor asistencia que ayer, con personas por los pasillos de la enorme edificación y sin espacio en el patio principal. Ondeaban banderas rojas, había puños alzados en lo que se ha convertido en un símbolo del religioso y resonaban los habituales consignas de “muerte a Estados Unidos” y “Muerte a Israel”, pero también gritos de “Muerte a Trump”, todo ello en un ambiente cargado de devoción religiosa.
Junto con las decenas de miles de participantes acudieron al rezo dirigido por el ayatolá Jafar Sobhani, de 97 años, los principales dirigentes del país como el presidente, Masud Pezeshkian; el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, o el comandante de la Guardia Revolucionaria Ahmad Vahidi. También hicieron acto de presencia tres hijos de Jameneí -Masud, Mostafa y Meysam-, pero no asistió su también vástago y sucesor Mojtaba, a quien no se ha visto en público desde que fue nombrado líder supremo el 8 de marzo.
Llamadas a matar a Trump
Muchos de los asistentes afirmaron que Jameneí era más importante para ellos que sus propios progenitores. “Su partida para mí es incluso más dura que la pérdida de mi padre que falleció hace cuatro años”, dijo Masumeh, una ama de casa de 56 años. La mujer arremetió contra el presidente estadounidense, Donald Trump, y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, por ordenar la muerte del religioso que dirigió durante más de 36 años la República Islámica.
