Una misión de alto nivel de la Organización de los Estados Americanos (OEA), encabezada por su secretario general, Albert R. Ramdin, inició este miércoles una visita oficial a Bolivia para evaluar las consecuencias de la crisis política y social provocada por más de siete semanas de bloqueos de carreteras, un conflicto que paralizó gran parte del país, dejó al menos 16 fallecidos y ocasionó pérdidas económicas superiores a los 3,000 millones de dólares.
La visita responde a un mandato aprobado durante la 56.ª Asamblea General de la OEA, celebrada en junio en Panamá, y tiene como propósito recoger información de primera mano sobre los hechos ocurridos durante las protestas, escuchar a los distintos actores involucrados y respaldar los esfuerzos institucionales dirigidos a preservar la paz y el orden constitucional.
Una crisis que puso en jaque al Gobierno
La crisis se originó entre mayo y junio, cuando organizaciones como la federación de campesinos de La Paz y la Central Obrera Boliviana (COB), con el respaldo de grupos afines al expresidente Evo Morales (2006-2019), impulsaron bloqueos de carreteras, principalmente en el occidente y centro del país, para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Los bloqueos provocaron desabastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal en varias ciudades, además de afectar el transporte y la actividad económica. Según datos oficiales, el conflicto dejó al menos 16 fallecidos, de los cuales 13 murieron por falta de atención médica oportuna debido a las interrupciones en las vías.
Tras alcanzar acuerdos con algunos sectores, entre ellos la COB, el presidente Paz decretó el estado de excepción el pasado 20 de junio, lo que permitió el despliegue de la Policía y el Ejército para retirar los bloqueos y restablecer el tránsito en la red vial nacional.
Antes del inicio de las reuniones con la delegación internacional, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, adelantó que el Gobierno sostendrá ante la misión que las movilizaciones dejaron de ser una protesta social y pasaron a constituir un intento de alterar el orden democrático mediante el colapso del abastecimiento, el transporte y la economía, con el objetivo de forzar la renuncia del mandatario.
¿Qué papel desempeñará la OEA?
La misión no tendrá funciones de mediación ni de investigación judicial. Su papel será recopilar información directamente de las autoridades, organizaciones políticas, sectores sociales y otros actores institucionales para elaborar una evaluación sobre la situación boliviana.
A través de un comunicado difundido en redes sociales, la OEA informó que la delegación llegó al país «para escuchar distintos puntos de vista y apoyar al Gobierno boliviano democráticamente elegido en sus esfuerzos por restablecer la paz y garantizar el orden constitucional».
La delegación está integrada, además de Ramdin, por el ministro de Exteriores de Panamá, Javier Martínez-Achá; el secretario de Relaciones Exteriores en funciones de Argentina, Juan Manuel Navarro; el subsecretario de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos, Michaell Hanckey; la jefa de la Oficina de Canadá para Bolivia, Laurie Rogers; el jefe de la División de América del Sur de la Cancillería de Chile, Fernando Velasco, y los representantes permanentes de Perú y Uruguay ante la OEA, Rodolfo Coronado y Edison Lanza.
La agenda comenzó en la Cancillería boliviana, en La Paz, donde la misión fue recibida por el ministro de Exteriores, Fernando Aramayo.
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El principal objetivo es conocer de primera mano cómo se desarrolló la crisis, escuchar las versiones de las distintas partes y evaluar el impacto institucional de los acontecimientos para posteriormente presentar un informe ante los Estados miembros de la OEA.
Antes incluso de esta visita, Ramdin había condenado los bloqueos durante la Asamblea General del organismo en Panamá y expresó su respaldo al Gobierno «electo constitucionalmente de Bolivia», al tiempo que anunció el envío de una misión para evaluar la situación y determinar qué otras medidas podrían considerarse.
