Ciudad del Vaticano. El papa León XIV ordenó en la basílica de San Pedro del Vaticano a ocho nuevos sacerdotes de la diócesis de Roma, en una ceremonia solemne en la que los animó a ser un “canal y no un filtro” y a mantener siempre la “puerta abierta” de la Iglesia.
El grupo de nuevos presbíteros está integrado por seis italianos, un camerunés y un colombiano, Yordan Camilo Medina, quienes se presentaron ante el pontífice con el tradicional “aquí estoy”.
Además de los ocho sacerdotes de la diócesis de Roma, el papa también ordenó a otros dos religiosos: el mexicano Armando Roa Núñez, de la diócesis de Miao (India), y otro nacido en Arabia Saudí.
Durante el rito inicial, el cardenal vicario de Roma, Baldo Reina, solicitó formalmente la ordenación de los candidatos desde el altar, junto a la imagen de la Virgen de Montserrat.
“¿Es cierto que son dignos?”, preguntó León XIV, a lo que el purpurado respondió: “De las informaciones recogidas entre el pueblo cristiano y según el juicio de quienes han guiado su formación, puedo afirmar que son dignos”.
Después, en su homilía, el pontífice estadounidense-peruano les animó a “mantener la puerta abierta” de la Iglesia y a “ser un canal” y “no un filtro”.
“Hoy más que nunca, especialmente cuando los números parecen marcar una distancia entre las personas y la Iglesia, ¡mantengan la puerta abierta! Dejen entrar y estén listos para salir”, dijo el papa.
Asimismo, insistió en que Jesús “no sofoca nuestra libertad”: “Hay afiliaciones que sofocan, compañías donde es fácil entrar y casi imposible salir. No es así la Iglesia del Señor, no es así la compañía de sus discípulos”. El papa también pidió a los nuevos sacerdotes que sean transmisores de paz, en un contexto en el que la necesidad de seguridad “vuelve los ánimos agresivos, encierra a las comunidades en sí mismas e instiga a buscar enemigos y chivos expiatorios”.
