CHARLOTTE, Carolina del Norte. – La ciudad de Charlotte puso en marcha este domingo 1 de noviembre un nuevo toque de queda que obliga a los menores de 18 años a permanecer fuera de las calles y espacios públicos entre las 10:00 de la noche y las 6:00 de la mañana, los siete días de la semana.
La medida forma parte de un programa piloto aprobado por el Concejo Municipal con una votación de nueve a favor y dos en contra, como parte de las acciones para reforzar la seguridad y responder a las concentraciones masivas de adolescentes conocidas como teen takeovers.
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La iniciativa estará vigente hasta el 31 de agosto de 2027, período durante el cual las autoridades evaluarán sus resultados para determinar si contribuye a reducir los incidentes relacionados con jóvenes en espacios públicos.
¿A quiénes aplica y cuáles son las excepciones?
La disposición abarca a todas las personas menores de 18 años, independientemente de su edad dentro de ese grupo. Sin embargo, contempla excepciones para quienes estén acompañados por sus padres, tutores o un adulto autorizado de al menos 21 años.
También se permitirá la circulación de menores que se desplacen hacia o desde sus lugares de trabajo, realicen diligencias por instrucciones de sus padres o participen en actividades escolares, religiosas o recreativas oficiales y supervisadas por adultos.
Las situaciones de emergencia también quedan excluidas de la restricción.
¿Por qué implementaron la medida?
Las autoridades municipales justificaron la iniciativa ante los problemas de seguridad relacionados con las concentraciones de adolescentes organizadas, en ocasiones, a través de las redes sociales.
Estos encuentros, conocidos como teen takeovers, han provocado aglomeraciones en parques, centros comerciales y otras áreas públicas, algunos de ellos con incidentes violentos.
La jefa de la Policía de Charlotte-Mecklenburg, Estella Patterson, explicó que la intención no es criminalizar a los jóvenes, sino ofrecer a los agentes herramientas para intervenir cuando estas concentraciones puedan derivar en situaciones de riesgo.
No obstante, la propuesta también generó cuestionamientos de organizaciones comunitarias y representantes locales, quienes expresaron preocupación por el impacto que las restricciones podrían tener sobre determinadas comunidades y por las posibles sanciones a los padres.
De acuerdo con la cobertura de Spectrum News, los padres podrían enfrentar una infracción penal menor de clase 3, con multas de hasta 500 dólares, en determinadas circunstancias relacionadas con el incumplimiento del toque de queda.
Con este programa, Charlotte busca establecer nuevas reglas para la circulación nocturna de menores, mientras las autoridades observan sus efectos sobre la seguridad pública.
