El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este miércoles que su administración podría lanzar nuevos ataques contra Irán en las próximas horas, en medio de una escalada militar que ya sacudió el Golfo Pérsico y elevó la tensión global por el petróleo. La declaración se produjo durante la cumbre de la OTAN en Ankara, Turquía, donde el mandatario dijo que EE.UU. “muy probablemente” volverá a golpear a Irán esta noche.
“Los golpeamos muy fuerte anoche”, afirmó Trump ante periodistas durante una reunión con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. El mandatario agregó que no está “contento” con Teherán y dejó abierta la posibilidad de una nueva ofensiva militar, luego de los bombardeos estadounidenses contra objetivos iraníes.
Trump también aseguró que las fuerzas estadounidenses destruyeron parte de la isla petrolera de Jarg, considerada una infraestructura estratégica para las exportaciones de crudo iraní. Según el mandatario, ordenó no atacar completamente el petróleo porque, sostuvo, “tal vez” Estados Unidos tome Jarg, una frase que eleva el tono de la confrontación y apunta directamente al corazón económico de Irán.
La tregua queda sin efecto
En la misma jornada, Trump afirmó que el memorando de entendimiento con Irán quedó “sin efecto” y dijo que no le importa si las conversaciones con Teherán no se reanudan. La Casa Blanca sostiene que las operaciones militares buscan imponer “altos costos” a Irán por presuntos ataques contra buques mercantes en el estrecho de Ormuz, una ruta vital para el comercio energético mundial.
La ofensiva estadounidense fue seguida por una respuesta iraní. La Guardia Revolucionaria afirmó que lanzó una operación conjunta con misiles y drones contra instalaciones militares estadounidenses en Baréin y Kuwait, además de asegurar que derribó un dron MQ-9. Reuters reportó que Baréin dijo haber frustrado ataques iraníes, mientras Kuwait también activó sus defensas ante la amenaza aérea.
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El nuevo ciclo de ataques ya tiene impacto económico. Los precios del petróleo subieron con fuerza después de que Trump declarara roto el alto el fuego y amenazara con más acciones militares. MarketWatch reportó que el Brent avanzó 5.3 %, hasta 78.07 dólares por barril, mientras el WTI subió 5 %, hasta 73.95 dólares.
La crisis coloca otra vez al estrecho de Ormuz en el centro de la seguridad global. Por esa vía pasa una parte significativa del comercio energético mundial, por lo que cualquier ataque contra buques, terminales o infraestructura petrolera puede generar presión sobre los precios, las rutas marítimas y la inflación internacional.
Con la amenaza de nuevos bombardeos, el conflicto entre Washington y Teherán deja de ser una ruptura diplomática y entra en una etapa de confrontación militar abierta. La pregunta ahora es si la ofensiva estadounidense busca presionar a Irán para volver a negociar o si el Golfo se encamina hacia una guerra de mayor escala.
