La provincia de San Cristóbal, cuna de la Constitución dominicana, se convirtió este viernes en el escenario de una jornada de conmemoración patriótica, reflexión institucional y reafirmación de los valores democráticos, al celebrarse el 182 aniversario de la proclamación de la primera Carta Magna de la República Dominicana.
Las actividades conmemorativas, desarrolladas en distintos espacios de esta ciudad, estuvieron marcadas por ceremonias religiosas, una audiencia solemne encabezada por el Tribunal Constitucional y un desfile cívico-militar.
La conmemoración tuvo como eje central el significado histórico de la Constitución proclamada el 6 de noviembre de 1844 en San Cristóbal, documento que estableció las bases jurídicas e institucionales de la República Dominicana.
La jornada se inició con el tradicional tedeum celebrado en la iglesia Nuestra Señora de la Consolación, donde monseñor Faustino Burgos, obispo de la diócesis de Baní, llamó a fortalecer el diálogo, la educación en valores y el respeto a la vida como herramientas fundamentales para enfrentar los conflictos sociales, económicos y de convivencia que afectan a la sociedad dominicana.
Durante sus declaraciones, el religioso consideró que la construcción de una sociedad más pacífica requiere abrir espacios de diálogo y reforzar la formación ciudadana desde la niñez, promoviendo el conocimiento de los valores, los deberes y las obligaciones que contribuyen a una convivencia armoniosa.
“La Iglesia propugna por el derecho a la vida, el respeto a la vida”, expresó Burgos, al reiterar que la vida constituye un don de Dios que debe ser respetado independientemente de las circunstancias, en referencia a las llamadas “puestas en 29”, donde agentes policiales ultiman personas en supuestos intercambios de disparos.
El prelado también abordó la situación económica nacional y explicó que factores internacionales, entre ellos los conflictos en Medio Oriente y las dificultades en el transporte de petróleo por el estrecho de Ormuz, inciden en los precios de los combustibles, con repercusiones en los costos de producción y en la economía de las familias, especialmente las de menores ingresos.
Sobre la crisis de Haití, manifestó que ese pueblo merece recuperar la estabilidad y la tranquilidad. “Lo que hay que buscar es que una fuerza garantice la paz, no la violencia, la paz”, puntualizó.
Garantía de derechos
El Instituto Politécnico Loyola fue escenario de la audiencia solemne del Tribunal Constitucional (TC), en la que el presidente de esa alta corte, Napoleón Estévez Lavandier, planteó que el principal desafío del constitucionalismo dominicano no consiste únicamente en reconocer los derechos fundamentales, sino en garantizar que las personas puedan ejercerlos, defenderlos y reclamar su restitución cuando sean vulnerados.
Al pronunciar las palabras de cierre del acto, el magistrado sostuvo que las garantías constitucionales son los instrumentos que convierten la Carta Magna en una norma viva, obligatoria y capaz de limitar el ejercicio arbitrario del poder.
“Si los derechos son las promesas que la Constitución hace a las personas, las garantías son los instrumentos jurídicosque hacen posible la vigencia de ese ideal”, dijo después.
Estévez Lavandier advirtió que el reconocimiento formal de los derechos fundamentales resulta insuficiente si no existen mecanismos efectivos para asegurar su cumplimiento. En ese sentido, explicó que la fortaleza de un Estado constitucional no debe medirse exclusivamente por la amplitud de los derechos que reconoce, sino también por la eficacia de los instrumentos destinados a protegerlos.
Asimismo, recordó que la misión del TC trasciende la preservación formal de la autoridad constitucional, ya que comprende garantizar la supremacía de la Constitución.
“Que nuestro norte sea siempre la justicia y la razón de ser las personas y la democracia”, manifestó.
“La Constitución es el más valioso monumento que tenemos”, agregó Estévez Lavandier al exaltar el Mes de la
Constitución y su lema: “La Constitución vive contigo”.
Sin necesidad de nuevas reformas
El presidente de la Comisión Permanente de Efemérides Patrias, Juan Pablo Uribe, destacó el papel de la Constitución como instrumento fundamental para garantizar la soberanía, la autodeterminación, la integridad territorial y la identidad de la República Dominicana.
Sostuvo que la Carta Magna constituye la base jurídica e institucional sobre la cual se organiza la vida democrática y se expresa la soberanía popular.
Uribe consideró que la Constitución dominicana no necesita actualmente nuevas reformas y valoró la modificación impulsada durante la gestión del presidente Luis Abinader, particularmente por las disposiciones sobre los límites a la reelección presidencial y el fortalecimiento de la independencia del Ministerio Público.
Durante su reflexión histórica, recordó diferentes acontecimientos que han marcado la evolución constitucional del país, entre ellos la Constitución de Moca de 1858, la restauración de la soberanía nacional en 1865, la ocupación estadounidense de 1916 a 1924 y las reformas constitucionales de 1963 y 1994.
A su juicio, el respeto a los símbolos patrios constituye un elemento esencial para preservar la identidad dominicana.
Música y colorido en desfile cívico militar



Como cierre de las actividades conmemorativas del 182 aniversario de la proclamación de la Consstitución dominicana, San Cristóbal celebró su tradicional desfile cívico-militar.
La vicepresidenta de la República, Raquel Peña, estuvo presente en representación del presidente Luis Abinader, quien actualmente se encuentra en España.
Tras escuchar la lectura de la orden del día por el Ministerio de Defensa, Peña otorgó el consentimiento para el inicio de la colorida marcha que reunió a cientos de estudiantes de los distintos distritos escolares de San Cristóbal, quienes desfilaron al ritmo de tambores, trompetas y platillos. Decenas de jovencitas pertenecientes a grupos de batón ballet danzaron en perfecta sincronía, vestidas con los colores de la bandera.
La programación también incluyó la inauguración de la Escuela Salomé Ureña, el techado de El Pueblecito y la Estancia Infantil Villa Juana, en el municipio de Haina, como parte de la jornada gubernamental en la provincia.
