A mi compañera Carmen, una mujer excepcional, en el Día Internacional de la Mujer

Una vez la burguesía dejó de ser revolucionaria, para convertirse con intención  disimulada en una retranca del desarrollo de la especie humana, todas las fechas gloriosas han sido  idealizadas por el movimiento socialista mundial, como se comprueba por los días: 1 de Mayo, instituido como Día Internacional del Trabajo y el 8 de marzo Día Internacional de la Mujer.

La dirigente revolucionaria, Clara Zetkin, fue la que expuso  la idea de que se celebrara el Día Internacional  de la Mujer, propuesta que fue aceptada en la Conferencia Socialista Internacional, efectuada en Copenhague, Dinamarca. La consigna que se levantó fue reforzar la solidaridad de las mujeres de todos los países en la lucha por el progreso social y la transformación de la sociedad.

I.-  El talante de Carmen

Este escrito se lo dedico a mi finada compañera Carmen Rodríguez, la madre de Jordi, Ho-Chi, Yuri y Alexei, al conmemorarse  hoy el  Día Internacional   de la Mujer,  fecha que ella comenzó a evocar cuando se inició como integrante de la  Federación de Mujeres Dominicanas,  conjuntamente con Carme Durán, Amada Franco, Alcira Minaya, Emma Tavárez Justo, Lulú Contreras, Consuelo Despradel y otras, todas bajo la inspiración y dirección de Altagracia del Orbe.

La capacidad en el trato; su dulzura y suavidad hacían ver a Carmen,  muy lejos de una mujer rebelde. A ella la favorecía su espontaneísmo, naturalidad y sencillez como se comportaba, sin importar en el ambiente  la presencia del rastreador que hacia  labor detectivesca o de fisgonear.

El temperamento de Carmen, su forma de conducirse ante los demás, la llevaron  a ejecutar toda una serie de tareas acorde con sus actitudes, convicciones, compromiso social y político. Su dulce estado de ánimo y rostro angelical la hizo una persona que generaba  inclinación afectiva.

II.- Formación política de Carmen

La militancia en el Partido Socialista Popular  y en  la Federación, le dieron a Carmen  formación  ideológica y de cuadro  político para hacer posible su participación e incidencia en el país y en el extranjero,   desde el año 1962, hasta el día de su fallecimiento, el 3 de septiembre de 2005.

Por el hecho de acompañar  a Carmen, a diferentes viajes y visitas  a distintos países del mundo, tuve la dicha de ser testigo de cómo compartía con mujeres y hombres; niños, jóvenes y ancianos; creyentes y no creyentes, con  comunistas y conservadores.

De la misma forma que Carmen fue en los primeros años de su vida  muy dada al estudio de la biblia, una vez se integró al PSP,  se dedicó con entusiasmo y esmero a examinar cuidadosamente los libros fuente de la economía, la filosofía y el socialismo científico.

III.- Carmen accionando a nivel internacional

A Carmen, la vi en Nicaragua, Corea del Norte, Cuba, la India, Polonia, Rusia,  Angola y en mi país, en Santiago, en la Alianza Cibaeña, haciendo gala de sus cualidades relevantes como maestra, hablando de nuestro país, de la paz y la necesidad de luchar contra la guerra injusta. Ella  tenía mucha habilidad para enseñar, ya sea alfabetizando o explicando el contenido  de la época y qué es el movimiento de liberación nacional.

Recuerdo a Carmen, aun quebrantada  de sus vías digestivas, pero con sentimiento grato, muy animada, explicándoles a niños de Corea del Norte, cómo construir con papel de periódicos artes manuales. También  la acompañé,  departiendo con jóvenes  afectados  en sus facultades mentales, en el Hospital  Psiquiátrico de La Habana, en  unión  del doctor Anulfo Mateo.

Hubiera sido muy provechoso que Carmen, antes de morir, dejara escritas las  experiencias de sus recorridos por los diversos países donde intervino en las más variadas actividades, como en la que participó  en  Sofía, capital de la República Popular de Bulgaria, en octubre de 1980, conjuntamente con el profesor Juan Bosch, el doctor Rafael Kasse Acta y la esposa del doctor Salvador Allende, Hortensia Bussi viuda  Allende, o jugándose la vida para que los dominicanos que peleaban en El Salvador, al lado del Frente Farabundo Martí,  estuvieran tranquilidad espiritual debidamente informados de la situación de sus familiares y de su posible regreso legal al país.

IV.- Una idea compartida  por Carmen y por mí. Un adiós

Hoy, 8 de marzo, teniendo presente como siempre a mi compañera Carmen, comparto con ella la idea de que hay que admitir que el estado  de desigualdad que lesiona a las mujeres es  sistémico, lo que quiere decir que para la igualdad  y la liberación femenina se impone construir un sistema social justo, y es por lo que, he hecho mía la idea de que: a)  “El grado de emancipación de la mujer en una sociedad dada es el barómetro natural por el que se mide la emancipación general; b) La verdadera igualdad entre las mujeres y los hombres solo podrá establecerse cuando se acabe la explotación de unas y otros por el capital”; c) Sin incorporar a la mujer a la vida política, sin arrancar a las mujeres de la atmósfera embrutecedora de la casa y de la cocina, es imposible asegurar la verdadera libertad, es imposible incluso construir la democracia, sin hablar ya del socialismo”.

Por último, quiero expresar que hoy también tengo en mi corazón a todas las mujeres del mundo, a las que son mis amigas, compañeras de ideales  y a las que sin conocerlas físicamente, se identifican con las acciones para sacar a la humanidad entera de toda clase de opresión.

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