EE.UU. lanza una ofensiva global contra el “turismo de parto” y revoca cientos de visas

El Departamento de Estado endurece el control consular para frenar a quienes viajan al país con el fin de que sus hijos obtengan la ciudadanía estadounidense.

WASHINGTON — El Departamento de Estado de Estados Unidos puso en marcha una ofensiva a escala mundial contra el llamado “turismo de parto” y revocó cientos de visas de turista en las últimas semanas, en lo que las autoridades describen como una defensa de la integridad de la ciudadanía estadounidense.

“Ningún extranjero tiene permitido obtener una visa de visitante con el propósito principal de adquirir la ciudadanía estadounidense para un hijo dando a luz en el país”, señaló la dependencia el 10 de junio a través de sus redes sociales.

La medida no introduce una ley nueva. Por el contrario, refuerza la interpretación vigente de las normas migratorias y amplía la discrecionalidad de los funcionarios consulares durante la entrevista de visa.  A partir de los nuevos lineamientos, los consulados pueden negar el visado si sospechan que el propósito principal del viaje es dar a luz en Estados Unidos, o si determinan que el solicitante ocultó información relevante sobre su embarazo.

El “turismo de parto” consiste en viajar al país con la intención de que el hijo nazca en territorio estadounidense y acceda automáticamente a la ciudadanía, un derecho amparado por el principio constitucional de ius soli. La práctica no es ilegal, pero ha generado controversia por su asociación con esquemas de fraude migratorio, algunos de ellos ya procesados judicialmente.

Según cifras oficiales, el fenómeno tiene una dimensión acotada. Entre 2016 y 2024 se estimaron unos 80.500 nacimientos vinculados a mujeres extranjeras que viajaron temporalmente para dar a luz, alrededor del 0,24% del total de nacimientos registrados en ese periodo.  La práctica suele estar asociada a familias de alto poder adquisitivo y a redes privadas internacionales que organizan viajes, atención médica y estadías prolongadas, en particular desde países como China y Rusia.

Le recomendamos leer:Turismo de parto

El alcance de las revocaciones ya se observa en varias regiones. Funcionarios consulares en Europa identificaron más de 400 casos sospechosos desde 2024, mientras que una representación diplomática en el norte de África revocó más de un centenar de visas a padres señalados por participar en estos esquemas.

Las autoridades subrayan que el embarazo, por sí solo, no constituye motivo de rechazo. El embarazo no es una razón automática para negar una visa de turista, aunque sí es un factor que puede detonar una revisión más estricta.  El foco del control no recae en el embarazo, sino en declarar un motivo distinto al real durante la solicitud: cuando alguien declara turismo pero planea el nacimiento en el país, el consulado considera que existe tergiversación del propósito, una causal directa de rechazo.

A las medidas se suman otros criterios recientes. Nuevas normas del Departamento de Estado permiten que condiciones de salud crónicas, como obesidad, diabetes o enfermedades cardiovasculares,  sean consideradas por los funcionarios consulares al evaluar si un solicitante podría convertirse en una carga para el sistema de servicios públicos.

Especialistas advierten que el debate trasciende a quienes viajan a dar a luz. Cualquier cambio en la política de ciudadanía por nacimiento no afectaría únicamente a quienes viajan al país para dar a luz, sino también a familias inmigrantes que ya forman parte de la estructura social y económica de Estados Unidos, según señaló el abogado de inmigración Héctor Quiroga.

Posted in PaísEtiquetas

Más de panorama

Más leídas de panorama

Las Más leídas