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El mensaje espiritual de la casa de El Ebanista
El mensaje espiritual de la casa de El Ebanista

«Nadie como Jehova», así reza el mensaje espiritual en la puerta de la casa de El Ebanista, como se le conoce hoy a Román Daniel Guerrero Tavarez, el hombre que mató tres personas e hirió a siete agentes policiales en La Romana.

Entre llantos, los familiares de Daniel Guerrero cuentan que El Ebanista era una persona trabajadora y tranquila, y se dejó llevar por la ira y la impotencia. Principalmente por no recibir respuestas de las autoridades cuando insistentemente denunció los supuestos robos a su taller.

Familiares de Guerrero indicaron que los fallecidos le robaban regularmente sus equipos de trabajos de ebanistería.

El Ebanista profesaba el culto cristiano. Nadie podía pensar que detrás de la puerta precedida con aquel mensaje espiritual se guardaba el rencor y la impotencia de un hombre que sólo quería respuestas y que estaba azotado por la criminalidad.

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Trascendió que El Ebanista acudió tres veces a la fiscalía a denunciar los robos a su taller. Pero nunca obtuvo respuestas.

Profundo silencio

En el sector Villa Pereyra, en La Romana, se vive un hermetismo luego que El Ebanista matara a dos civiles y un policía antes de ser abatido tras más de 7 horas atrincherado en el callejón Guaymate del referido sector.

La gente de este lugar no quiere dar detalles a la prensa de lo sucedido, mientras que se esperan detalles más precisos por parte de las autoridades sobre este hecho donde además resultaron heridos 6 agentes de la Policía Nacional.

La «masacre» de El Ebanista

Al atacante lo tenían en el sector como una persona trabajadora y de perfil bajo. Pero algunos le oyeron hablar de una «masacre colectiva» por los robos constantes de equipos en su taller de ebanistería.

Comenzó con los motoconchos, los primeros en ser atacado a tiros, de nombres Gamalier y Aneudy, atacados por el tirador con una escopeta. Tras ello, y al entrar la acción policial, El Ebanista se atrincheró y mantuvo como rehén a un oficial de la policía, una niña y una mujer.

Se dijo que el fusil utilizado por el disparador se lo arrebató al oficial policial, a quien hirió mortalmente.

Desde allí se desató una espiral de violencia que terminó con siete policías heridos y la actuación del grupo Swat proveniente de Santo Domingo. Fue ultimado pasadas las 12:00 de la medianoche luego de más de siete horas de enfrentamientos con los agentes policiales. El Ebanista los recibía a tiros cada vez que se acercaban al lugar donde se atrincheró.

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