Santo Domingo.– La Arquidiócesis de Santo Domingo celebró este Jueves Santo la Misa Crismal en la Catedral Primada de América, presidida por monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, junto al clero arquidiocesano.
Durante la celebración, los sacerdotes renovaron sus promesas sacerdotales, en un acto que reafirma su compromiso de servicio, fidelidad y cercanía con el pueblo.
En su homilía, Morel Diplán señaló que el sacerdocio constituye una misión de entrega y comunión, orientada a sanar, acompañar y anunciar esperanza en medio de los desafíos actuales.
El prelado subrayó además que, pese a los avances tecnológicos, la cercanía humana, espiritual y sacramental del sacerdote sigue siendo insustituible.
En el marco de la liturgia también se realizó la bendición de los óleos y la consagración del Santo Crisma, elementos esenciales para la vida sacramental de la Iglesia católica.
