Espaillat. En condiciones deplorables ante el deterioro de su estructura, se ofrecen los servicios en el policlínico de la comunidad de El Caimito, del sector Puerto Grande, del municipio de San Víctor.
Este poblado de 2,500 habitantes lleva años reclamando un centro de salud con dignidad, debido a que el actual presenta un nivel de deterioro avanzado.
Se trata de un espacio cobijado de zinc, con orificios, baños destruidos y las separaciones de consulta con “playwood”.
El activista social y popular Juan Comprés (Guanchi) calificó como una “vergüenza nacional” las condiciones en que opera el subcentro de salud.
Comprés hizo un llamado urgente al director ejecutivo del Servicio Nacional de Salud (SNS), Julio Landrón y a la vicepresidenta Raquel Peña para que intervenga el policlínico y disponga las acciones necesarias que garanticen una atención digna a los ciudadanos de esta comunidad.
De acuerdo con la denuncia del dirigente comunitario, la policlínica enfrenta serias deficiencias, entre ellas la falta de medicamentos esenciales, la ausencia de equipos básicos para medir los niveles de glucosa y la presión arterial, así como el deterioro de las camillas utilizadas para atender a los pacientes.
Asimismo, denuncia que las camillas presentan condiciones de insalubridad que podrían poner en riesgo la salud de quienes reciben atención médica. Agregó que el techo del centro se encuentra lleno de filtraciones y agujeros, provocando que cuando llueve el personal médico tenga que movilizarse para evitar ser afectado por las goteras. “El estado en que se encuentra esta policlínica es inaceptable. Estamos hablando de un centro de salud donde acuden personas en busca de atención médica y se encuentran con una realidad que pone en peligro tanto a los pacientes como al personal de salud”, expresó.
