Santiago. El Programa Niños con una Esperanza, creado para ayudar a menores expuestos al vertedero de Rafey, se ve afectado de continuar brindando apoyo a varios programas por la falta de recursos económicos.
El espacio creado hace 23 años por el pastor Pablo Ureña, en el barrio La Mosca, del sector Cienfuegos del distrito municipal Santiago Oeste, cuenta con capacidad para brindar ayuda a 500 niños y adolescentes, apenas puede acoger a 150, ante las limitaciones para solventar los programas con que cuenta.
Desde el 2003 cuando empezó a funcionar el programa ha visto surgir profesionales de la medicina, profesores, contables, enfermeras, así como en otras áreas académicas.
Además de educación, el programa brinda servicios de psicología, nutricional, dos chequeos médicos al año, formación en los niños y jóvenes para prevenir que puedan caer en las garras de la delincuencia, o del narcotráfico.
También cuenta con una guardería y tienen en carpeta poner en funcionamiento el programa “oportunidad de vida”, dedicado a jóvenes que han cometido algún delito menor. La iniciativa brindaría capacitación y orientación.
Otros proyectos
El otro proyecto a ejecutar y que tendría que ser pospuesto, se trata de un programa dirigido a ancianos vulnerables.
Pablo Ureña informó que desde hace 16 años vienen recibiendo apoyo financiero de la organización internacional Trans Mountain Project, en Kansas City, Estados Unidos, pero con las bajas recaudaciones que han tenido, se vieron obligados a disminuir el 30 por ciento de las donaciones.
“Esto nos ha impedido continuar desarrollando algunos programas que ya habíamos iniciado, como clase de karate, baloncesto, música y otras áreas. También nos hemos visto en la necesidad de disminuir el personal, lo que nos obliga a disminuir la calidad del servicio que le brindamos a los niños”, dijo el religioso.
En la actualidad, requieren de personal de limpieza y de mantenimiento, necesarios para prestar servicio a las instalaciones.
Pablo Ureña dijo que apenas pueden pagar a un portero.

Pastor dice que se requiere de mayor apoyo estatal
En el caso del Estado dominicano, el programa Niños con una Esperanza empezó a recibir apoyo financiero desde hace tres años, lo que les cubre el diez por ciento de los gastos que tienen.
De un total de 1.5 millones asignados al año, lo que equivale a 125 mil pesos mensuales, solo a la STS e Infotep deben pagar cada treinta días la suma de 50 mil pesos, lo que le reduce la subvención a solo 75 mil. Estas limitaciones impiden ejecutar los proyectos.
