Santiago. Con un marcado tono de patriotismo y reflexión, el presidente de la Comisión Permanente de Efemérides Patrias, Juan Uribe dijo que la patria y sus símbolos se respetan durante los actos en el Monumento a los Héroes de la Restauración conmemorativos por el 162 aniversario de la gesta.
Subrayó la necesidad de proteger los símbolos nacionales en defensa de los valores patrios, y aseguró que la soberanía dominicana se encuentra bajo ataques constantes.
Los eventos incluyeron un acto cívico en el Monumento a los Héroes de la Restauración y un solemne Tedeum en la Catedral Santiago Apóstol, en los que se subrayó la necesidad de proteger los símbolos nacionales y fortalecer la transparencia en la gestión política.
Patriotismo
Durante su intervención en el Monumento, el presidente de la Comisión Permanente de Efemérides Patrias, Juan Pablo Uribe, pronunció un discurso en defensa de los valores patrios.
Aseguró que la soberanía dominicana se encuentra bajo ataques constantes, tanto desde dentro como desde fuera del país, y advirtió que ninguna demanda de derechos puede estar por encima de los deberes ciudadanos ni del respeto a los símbolos nacionales.
“El que exige derechos debe primero cumplir con sus deberes. La patria se respeta y nuestros símbolos patrios —la Bandera, el Escudo y el Himno Nacional— no son negociables”, proclamó Uribe ante autoridades civiles, militares y estudiantes presentes en la ceremonia.
Recordó además que la Ley 210-19 establece sanciones para quienes cometan actos de irreverencia contra los símbolos patrios, señalando que la impunidad significaría un retroceso mortal para la identidad y los valores. Uribe evocó que fue en Santiago, capital política y militar de la Restauración.
Valores importantes a cultivar
El segundo acto tuvo lugar en la Catedral Santiago Apóstol, donde el obispo auxiliar emérito, monseñor Plinio Valentín, presidió un Tedeum cargado de mensajes de renovación moral y compromiso social. El prelado recordó que la Restauración no solo debe ser vista como un hecho histórico, sino como una oportunidad para actualizar valores fundamentales en la vida pública.
