El cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez apoya el endurecimiento de las penas a los menores implicados en delitos criminales.
Mientras, la Procuraduría de Niños, Niñas y Adolescentes dijo que no hay capacidad para acoger a los menores que serían recluidos en los centros de rehabilitación si el Congreso aumenta las penas del Código del Menor.
“Siempre he estado de acuerdo con que se modifique el Código del Menor, porque el menor que delinque hay que tratarlo como un delincuente, ya que al momento de cometer un crimen perdió su inocencia”, afirmó López Rodríguez.
De su lado, la procuradora adjunta Marisol Tobar explicó que los cinco centros especiales que administra el Ministerio Público y los tres dirigidos por el Ministerio de Salud trabajan al límite de su capacidad. Y agregó que los programas de regeneración y reinserción social de los condenados funcionan bajo serias limitaciones.
En la actualidad, el equipo de psicólogos y trabajadores sociales de la Procuraduría, dijo que no da abasto a las necesidades de atención de los 597 adolescentes sometidos a procesos de reorientación de conducta.
“No se nos ha dado la oportunidad de participar de las discusiones. No entiendo esta medida tan festinada y descabellada que han tomado los legisladores”, declaró Tobar, responsable de coordinar los trabajos de todas las fiscalías de Niñas, Niñas y Adolescentes de República Dominicana. Antes de que la Comisión de Justicia de la Cámara Baja presentara el informe favorable al Hemiciclo, la magistrada había expresado parte de sus inquietudes a través de los medios de comunicación.
Modificación del Código penalizaría delitos graves
El martes pasado los diputados aprobaron en primera lectura las modificaciones de la Ley 136-2003, que fija una pena máxima de 15 años de cárcel para los adolescentes sentenciados por homicidio, narcotráfico, violación sexual, lesiones físicas permanentes y otras faltas graves.
