Esta alteración en el sistema nervioso es provocada por la elevada y atosigante cantidad de estímulos a los que somos sometidos cada diciembre, donde el cuerpo humano se sobrecarga buscando cumplir, ser responsable, y además, disfrutar de todo lo que ofrece la época, de acuerdo a lo considerado por la psicóloga clínica Haydde Domínguez. La profesional de la conducta considera que dentro de los factores externos que pueden ser estresantes en esta época se encuentran las compras, elegir el vestuario adecuado para cada compromiso, preparar las comidas, reuniones, decoración de la casa, así como los compromisos familiares y laborales.
En cuanto a los factores internos, Domínguez cita el tener un estado de ánimo acorde a las ocasiones, los recordatorios de duelos vividos en la época de Navidad, se rememoran las desdichas amorosas, se percibe el disfrute en los demás queriendo por ende parecerse a ellos, entre otros.
“El estrés en dosis adecuadas y producto de las emociones juntas es entendible, pero cuando notamos que vamos camino a descontrolarnos y perder el equilibrio para el disfrute y la sana convivencia, podríamos estar estresándonos a niveles patológicos”, Haydde Domínguez, psicóloga clínica.
Sal del montón
Para evitar ser parte de las estadísticas, la psicóloga considera importante el prepararse con antelación a lo que se avecina. Aquí sus consejos:
– No busques complacer a todos, pues colapsarás en el proceso de brindar atención y esmeros a familia, amigos y colegas.
– Descansa lo necesario. No negocies las horas de sueño y relajación personal, pese a las tentaciones.
– Come saludablemente. Aunque parezca una misión imposible esto es prioritario, ya que consumir los nutrientes que necesita tu cuerpo te dará la energía y te mantendrá en salud.
– No quieras ser parte de cada bonche al que te inviten. Priorizar a cuáles fiestas asistirás es un imperativo; a las que no puedas ir, simplemente discúlpate y agradece.
– Realiza caminatas para disipar y mantener el peso. Sí, aunque la actividad física en diciembre generalmente baja, puedes proponerte mantenerte a raya con al menos caminatas o trotadas regulares.
– Enfócate en tu alma. Domínguez exhorta nutrir tu vida espiritual, recordando el verdadero motivo de la Navidad.
– No gastes lo que no tienes. “No te subestimes porque no puedes comprarte lo que otros exhiben. Tu calidad humana no es definida por lo que materialmente obtengas”, considera Haydde.
– Realiza tus compras a tiempo. Los dominicanos solemos dejar las compras para el último día, lo que no es recomendable pues a medida que pasan los días, las tiendas se congestionan. Para esto haz una lista con las personas a quienes vas a regalar y pon al lado los posibles regalos, junto a la tienda donde crees vas a obtenerlos.
– Comparte o delega responsabilidades. Ya sea a tu pareja, hermanos, hijos si tienen la edad para hacerlo, así evitarás sobrecargarte.
– Evita toda disputa o confrontación familiar en las fechas de reunión o cena. Mantener la calma y la camaradería son algunos de los objetivos de la fecha.
