Celebración. Los planes de los jóvenes para esta noche de año nuevo es, primero, compartir los campanazos de la medianoche con la familia.
Es la prioridad que mostraron chicos de la capital, entre los 18 y 26 años, cuando elCaribe les abordó en plazas comerciales y el Centro Olímpico sobre qué harán para darle la bienvenida al 2016. Eso sí, las bebidas alcohólicas y la fiesta son, en algunos casos, parte del plan que se reserva para los amigos ya cuando la madrugada avance.
Melanyi Núñez, de 20 años, tiene una cena familiar esta noche y pretende fiestar con sus amigos hasta que amanezca. Ella es madre de una niña y hasta el momento se dedica a cuidarla. Daniel Medina, de 19 años, tiene planes de beber y seguir la fiesta, pero en casa. “No me acostumbro a salir, no me gusta esa clase de parranda”, explicó este chico ayer mientras vendía chucherías en un semáforo de la calle.
Los asiduos al béisbol que fueron entrevistados en el Centro Olímpico, en cambio, rechazaron la idea de ingerir alcohol. Claudio Galván es un prospecto de 19 años que tiene planes de pasarla con su madre. “Este tiempo no está para salir en la noche por la delincuencia y la calle que está mala. Como uno está en deporte uno está tranquilo en su casa”, dijo.
Leonardo Polanco, de 19 años, estudia ingeniería y juega pelota en una universidad de Estados Unidos gracias a una beca. Tiene más de un año viviendo allí y vino de vacaciones. “Pienso pasar –este 31 de diciembre- con mi familia y después salir con mis amigos. Nada de alcohol, nada de cosas raras. En casa de un amigo harán una pequeña fiesta después de las 12:00 y pienso ir”, detalló.
Auri Guzmán, estudiante de odontología, de 23 años, cenará antes de la medianoche con la familia de su novio y acompañada de su madre. Después, tiene en agenda salir a bailar, pero aún no decide qué lugar.
La noche del 31 de diciembre tradicionalmente ofrece fiestas hasta el amanecer, con artistas y accesos con boletas. Pero los jóvenes entrevistados en ningún caso mencionaron actividades específicas y no siempre optaron por acudir a lugares cerrados.
Angelo Bello y Jorge Luis Núñez están en el país de vacaciones y viven en Argentina. Después de pasar la tradicional cena, piensan acudir a la avenida del Puerto.
Y las hermanas Yaritssa y Yulissa Martes, de 18 y 19 años, respectivamente, tienen en planes ingerir bebidas que no tengan mucho alcohol. “Queremos ir a la discoteca, pero no nos dejarán”, se lamentaron.
“Creo que las discotecas son un problema”
José Mercedes, estudiante universitario de 19 años, explicó que la madrugada la pretende pasar en el malecón o en el parque La Lira. Descarta las discotecas por muy costosas y poco seguras. “Hay mucha drogas, muchos chismes. Las discotecas son un problema”, opinó y a seguidas contó una serie de historias que le han ocurrido al estar allí. Hay quienes optan no acudir a centros de diversión, también porque esta noche están colmados de gente.
