Santiago. La muerte de dos jóvenes durante una carrera clandestina de motocicletas que se realizó la tarde del domingo, ha desatado la preocupación de vecinos de un tramo de la avenida Circunvalación Norte, en la comunidad de La Paloma.Melvin Genaro Santos Bautista y Bienvenido Ramos Suárez, de 24 y 20 años, respectivamente, fallecieron en el citado tramo a causa de los golpes sufridos al chocar las motocicletas en que se desplazaban con un carro marca Hyundai Sonata de una empresa de taxis que transitaba en el kilómetro 3 de la vía en construcción.
El tramo corresponde al trazado de la vía entre la autopista Duarte, en el distrito municipal de Canabacoa y la carretera de Licey al Medio, donde el proyecto está más avanzado, con pasos viales de cuatro carriles pavimentados, pero aún sin la señalización adecuada.
Hay versiones de que los jóvenes no participaban en las competencias, sino, que eran espectadores y que estos fueron impactados por el carro del taxista cuando salían del lugar.
Agreden al taxista
Tras el accidente que provocó la muerte de los jóvenes, amigos de estos habrían intentado agredir el conductor del taxi y provocaron algunos destrozos al vehículo. Vecinos contaron que, tras la tragedia, también se produjeron disparos de armas de fuego.
Los residentes en las comunidades contiguas al trazado de la vía dijeron a reporteros de elCaribe que este tipo de competencias, en la cuales no solo se pone en peligro la vida de los corredores, sino también de los espectadores que se ubican a ambos lados de la vía, se hacen desde hace mucho tiempo, sin que las autoridades pongan atención. “Las carreras son todos los domingos, desde las 4:00 de la tarde y se junta muchísima gente”, afirmó Georgino Corona, residente en la comunidad de los Castillos.
El agricultor agregó que la situación se ha hecho de manejo público en los medios, por las dos muertes, pero aclaró que son muchos los casos en los cuales varias personas han quedado lesionadas.
Corona dijo que las pocas veces que ha sabido de la presencia de la Policía en el lugar para impedir las carreras, no han apresado a nadie, porque los jóvenes huyen en sus motocicletas.
Moradores de la zona denunciaron que algunas de las patrullas reciben dinero por parte de los organizadores de las carreras, a lo cual atribuyen la falta de vigilancia en el tramo donde los jóvenes se reúnen para hacer sus apuestas. Pidieron la intervención inmediata para evitar más muertes.
Residentes del entorno dicen que viven en riesgo
“Usted lo ve que se acuestan encima de las pasolas, porque las preparan para competir con motores grandes, no importa la marca”, afirmó Máximo Castillo. Mientras que otros vecinos alegan que también es un peligro cuando llegan los agentes de la Policía y los corredores huyen, porque corren por las calles y la comunidad, sin ningún control. El accidente donde se originaron las muertes de los dos jóvenes se produjo el domingo en horas de la tarde.
