Me puse a pensar para entender

Introducción:Hace casi cuarenta años hice una parafrasis, en tono poético, del Salmo 73, que titulé:…

Introducción:

Hace casi cuarenta años hice una parafrasis, en tono poético, del Salmo 73, que titulé: “Yo pensaba: a los malos les va bien”. Lo difundí en mi libro: ¿Quién liberará mi Pueblo? Alguien tuvo entre sus manos la última edición de esta publicación y me dijo: “Publique también en su columna Certifico y Doy Fe su Salmo 73.  No ha perdido actualidad”.

Acogiendo esa solicitud, helo aquí para los que no tienen mi libro. Las líneas conductoras de su desarrollo son: “Yo pensaba: a los malos les va bien”; y “Me puse a pensar para entender”.

1. Breve prólogo
Vi situaciones de maldad triunfante por todas partes. Reflexioné sobre ellas. Buscaba un compromiso, una acción y la orientación de mi vida. Medité, sufrí, no entendía.  Hasta que un día se hizo la luz y recité mi Salmo:

2. Salmo 73
¡Qué bueno es Dios con mi país! Le ha dado suelo fértil, madres santas y abnegadas, héroes y hombres valientes y arriesgados, jóvenes de gran inteligencia.

¡Qué bueno es Dios con los limpios de corazón! Caminan con la conciencia tranquila y la frente en alto. El aprecio de la gente los rodea y en su interior te han visto a ti, Señor.

Y yo por poco tambaleo, casi resbalaron mis pies cuando envidiaba a los malos contemplando cómo progresan; hoy son hombres sin nada, dentro de poco, venden su conciencia, manchan sus manos de sangre, hacen trampas, y mañana están nadando en abundancia y riquezas, compran fincas y ganados, firman cheques y se construyen hermosas residencias.

Para ellos, luego, no hay sufrimiento no conocen la escasez de víveres ni el alto costo de la vida les afecta: están sanos y gordos.

No saben de las desgracias de los demás mortales: levantarse cada mañana a buscar el pan de los hijos, sin un trabajo fijo, y una receta en la mano sin plata ni gente a quien acudir.

No los alcanzan tampoco las penas comunes ni los apagones de luz ni la falta de agua corriente. Por eso andan como reyes: es la soberbia su corona y es su vestido la violencia golpeando a los otros con obras y palabras duras.

Se burlan y hablan con lengua venenosa, que hiere y humilla, desde arriba profieren sus mentiras con promesas que no cumplen, durante todo el año y en tiempo de elecciones. Todo lo quieren mandar: las cosas del cielo y de la tierra, someter a la Iglesia, a las buenas o a las malas, y controlar su doctrina.
Se han hecho dioses, y dicen burlándose de ti, Señor, y dando con ello bofetadas en la cara a los tuyos:

¿Cómo puede saber Dios? ¿Acaso tendrá conocimiento el Altísimo? Así están los pecadores y siempre tranquilos aumentan sus riquezas.

Entonces, ¿para qué conservo yo puro mi corazón? ¿Para qué soy honrado?  La pobreza no sale de mi casa ni mi trabajo ni mi esfuerzo resuelven mi problema. En vano me quedo con las manos limpias ya que cada día soy apaleado y me siento insultado cuando veo su mala conducta, y yo bueno y sin nada.

Y cada mañana recibo castigos, y me estrujan el alma cuando voy a mi dura tarea y veo el lujo en que viven, sin sudores a costillas de otros.

Pero, ¿voy a decir yo: hablaré como ellos, mentiras y engaños para poder prosperar? No, Señor, eso sería traicionar la raza de tus hijos.

¿Qué haré? Así que me puse a pensar para entenderlo y me pareció cosa difícil. Hasta que entré en los secretos de Dios y descubrí cuál sería su fin.

Ciertamente, tú los pones como en una montaña resbalosa y los empujas hacia abajo, hacia su perdición. Se ciegan y no ven, su corrupción no les deja ver el barro en que resbalan: en su misma conducta llevan su castigo y los hombres que aplastaron se levantarán contra ellos.

Y fue el Señor quien puso esa ley, esa ley social: Su violencia y maldad se volverá contra ellos cosechando justicia; golpean, mañana serán golpeados; deportan, y mañana serán deportados; y querrán volver a sus patrias y no se los dejará entrar.

Se les teme y respeta porque son fuertes y aprietan, mañana serán despreciados y tenidos en nada y con todo su dinero de los bancos extranjeros no podrán comprar un poco de aprecio y estima.

Roban tierras con juicios injustos y prefabricados, mañana serán enjuiciados y llevados a los tribunales. Y lo que robaron se lo quitarán. Pedirán perdón y se les dará el perdón de tu amor y por ti, pero no se les dará más poder porque abusaron de él.

Parecían inconmovibles como un peñasco de mar, mira cómo se derrumbaron en un momento, en un instante desaparecieron espantados.

Como un sueño cuando uno se despierta, así será su vida, así, tú, Señor, al levantarte en tus pobres y en la corrupción que los carcomió, disipas su imagen. Y pasarán como una mala noche, como una pesadilla, y nadie querrá acordarse de ellos.

Por eso, cuando me amargaba y sentía herido el corazón, era un torpe y no entendía, semejante a los animales.

Pero yo estaré contigo y prefiero morir de hambre antes que corrupto comer pan. Tú me guiarás con tu consejo y no dejarás que mi mente se turbe y pierda el camino. De la mano me llevarás tras de ti. Para mí no hay nada fuera de ti.
Ya no deseo nada en la tierra que no esté de acuerdo contigo, con tu verdad, con tu justicia con tu amor, y el respeto al hombre.

Mi corazón y mi carne desfallecen por ti: mi Roca en quien me apoyo y sostengo, mientras lucho por mis hijos y mis hermanos para que tengan un mundo mejor que el mío.

Mi Dios es mi parte para siempre y lo prefiero a Él, que no pasa, a los bienes y gloria que pasan y se pierden. Sí, los que se apartan de ti se pierden. Tú acabas a los que te traicionan. En el Señor he puesto mis esperanzas y no quedaré defraudado. Lo contarán mis hijos y las generaciones futuras.

Y en la Jerusalén de abajo, mi patria, mi isla, mi continente, mi Iglesia, cantaré todas sus obras y su liberación. Y en la Jerusalén de arriba, la del cielo, me alegraré con El y toda la creación.

CONCLUSIÓN:
CERTIFICO que mi versión del Salmo 73, escrito en Higüey siendo sacerdote hacia 1972, la reproduje en la edición del periódico elCaribe el sábado 30 de junio del año 2012.

DOY FE, en Santiago de los Caballeros, siendo Arzobispo, en el año del Señor 2012.

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