La urgencia de modificar la Ley 87-01, que crea la Seguridad Social, fue puesta de manifiesto por los principales rectores del sistema, para hacerla más flexible y universal. El vicepresidente de la República, Rafael Alburquerque; el presidente del Consejo Nacional de la Seguridad Social (CNSS), Francisco Domínguez Brito, y Rafael Pérez Modesto, gerente del CNSS, destacaron la necesidad de que la Ley 87-01 sea revisada, porque a pesar de los avances alcanzados en sus once años de implementación, quedan aspectos que no han podido ser consensuados.
Entre los puntos, que a su juicio deben ser revisados, está otorgarle personalidad jurídica al CNSS, incluir a las pequeñas y medianas empresas al sistema, la implementación de la atención primaria y el ingreso de los trabajadores informales al SFS. El tema fue tratado durante la conmemoración del “Día Nacional de la Seguridad Social”, realizada ayer en el Palacio Nacional.
Alburquerque dijo que la revisión de la ley es una tarea pendiente, que la práctica en estos 10 años indica que necesariamente habrá que ajustar algunos aspectos, como es el caso de la flexibilidad, a fin de que los retos puedan ser superados y que el sistema alcance una mayor cobertura. “Creo que se puede llegar a un consenso para buscar las reformas que sean necesarias. Se debe consensuar para eliminar los obstáculos y con el diálogo éstos retos pueden ser superados”, afirmó el vicepresidente.
En tanto, Domínguez Brito destacó los avances del sistema, ya que en el 2004, la cobertura era de un 7% y ahora es de 47%, con casi 4 millones de personas protegidas con la seguridad social. Cree que es deber del Estado desarrollar un sistema con un acceso universal garantizado.
De igual forma, Pérez Modesto dijo que es tiempo de que se imponga la atención primaria, que se revise el contrato de discapacidad, pensiones solidarias, el fondo de atención médica por accidentes de tránsito, la ampliación de cobertura, entre otros puntos.
El Foro Ciudadano denunció ayer que el actual esquema de salud no es equitativo ni universal, ya que a la fecha el 49.4% de la población no tiene cobertura médica.
